La boutique de "Aromas del Alma" era un oasis de serenidad en medio del bullicio de la Colonia Roma.
El aire olía a madera de cedro, a lavanda seca y al aroma limpio de la cera de abeja con la que pulían los pisos. Abril estaba en su taller, en la parte trasera, evaluando una nueva cosecha de vetiver de Veracruz, sus dedos rodando las raíces secas para liberar su fragancia terrosa.
Estaba completamente absorta en su mundo.
Su asistente, una joven llamada Clara, apareció en la puerta, su expresión era de una profesionalidad imperturbable, pero sus ojos delataban una pizca de curiosidad.
—Señora Lozano, disculpe la interrupción. Acaba de llegar un paquete para usted. De una mensajería privada.
Abril levantó la vista, sus cejas se arquearon ligeramente. No esperaba nada.
—Déjalo en mi escritorio, Clara. Gracias.
Minutos después, entró en su oficina. Sobre la superficie de madera recuperada, la caja de terciopelo azul oscuro parecía fuera de lugar, un objeto de un mundo diferente, más ostentoso.
La reconoció al instante. El emblema dorado de la joyería.
Se sentó. No había prisa en sus movimientos. Con una calma deliberada, levantó la tapa del estuche.
El collar brilló bajo la luz suave de la oficina. Los diamantes eran fuegos helados, las esmeraldas, gotas de una selva profunda. Era innegablemente hermoso. Y completamente vacío de significado.
Vio la pequeña tarjeta doblada a un lado. La abrió.
"Para la noche más importante de mi carrera. Espero que lo uses. -S."
Leyó las palabras una vez. Luego otra. Su rostro no mostró ninguna reacción. Ni ira, ni halago, ni tristeza. Si había algo, era una leve sensación de cansancio. La constatación de lo poco que Simón la conocía. De lo poco que había cambiado.
Él seguía pensando que su lealtad, su presencia, su perdón, tenían un precio que se podía pagar con piedras preciosas.
Cerró la tarjeta y la colocó de nuevo en el estuche. Miró el collar por un segundo más. No lo veía como una joya. Lo veía como un bozal. Una correa de lujo. Una forma de reclamarla, de poseerla, en la noche de su gran triunfo.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Perfume Letal de la Esposa