Entrar Via

Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 139

Simón salió de la hacienda y el portón de hierro forjado se cerró a su espalda con un sonido sordo y definitivo. Era como el cierre de una cripta.

Llegó a su coche, pero no lo encendió. Se quedó allí, en el asiento del conductor, con las manos temblorosas sobre el volante de cuero. El silencio dentro del vehículo era aplastante, un vacío que hacía eco al que sentía en su interior.

Y entonces, el peso de cinco años de mentiras, de crueldad, de una ceguera voluntaria y arrogante, lo aplastó.

Se rompió.

Un sollozo seco y desgarrador escapó de su pecho, un sonido animal, primario, que no se parecía en nada a la autocompasión del pasado. Se cubrió la cara con las manos y lloró.

Lloró como no lo había hecho desde que era un niño. No eran las lágrimas fáciles del ego herido que derramó por Valentina.

Eran lágrimas de un dolor diferente, un dolor que no pedía consuelo, sino castigo.

Un dolor que lo quemaba por dentro, purificando y destruyendo a partes iguales.

Cada recuerdo era una daga que él mismo había forjado y que ahora se le clavaba en el corazón.

Vio a Abril en su quinto aniversario, su esperanza frágil como el cristal, y se vio a sí mismo lanzándole una tarjeta de crédito como si fuera un hueso a un perro.

Vio su propia indiferencia en la gala de Ortiz Media, cuando el Sr. Ortiz la había aclamado y él solo había sentido una punzada de irritación, no de orgullo.

Capítulo 139 1

Capítulo 139 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Perfume Letal de la Esposa