La última gota de perfume cayó de la pipeta de cristal al frasco de reposo.
Era un líquido de un color ámbar profundo, casi dorado, que parecía contener la luz del atardecer.
Abril y Julián lo observaron en un silencio reverente.
Lo habían logrado.
Después de semanas de trabajo intenso, de diálogos creativos que se extendían hasta la noche, de cientos de pruebas y ajustes, su colaboración había dado fruto.
El perfume era excepcional. Una obra maestra que ninguno de los dos podría haber creado por separado.
La base era el copal de Oaxaca, terrenal y sagrado. El corazón era el iris de Grasse, empolvado y melancólico. Y sobre ellos, habían tejido notas de vainilla ahumada, cuero y un toque casi imperceptible de chile pasilla, que le daba un calor inesperado y persistente.
No era una fragancia. Era una historia. La historia de dos mundos que se encontraban y creaban algo nuevo y hermoso.
Lo llamaron "Raíces del Cielo".
—Merece una celebración —dijo Julián, su voz suave rompiendo el silencio del taller.
Esa noche, la llevó a cenar. No a un lugar ostentoso de Polanco, sino a un pequeño restaurante escondido en la colonia San Miguel Chapultepec, un lugar aclamado por los críticos pero desconocido para la multitud social. Tenía un patio interior iluminado por hilos de luces cálidas y el aire olía a jazmín y a comida cocinada a fuego lento.
La conversación fluyó sin esfuerzo, como siempre. Hablaron del perfume, de su próximo viaje a la India en busca de un sándalo raro, de la poesía de Octavio Paz.
Al final de la cena, mientras tomaban un café, Julián la miró a través de la mesa, la luz de las velas bailando en sus ojos.
Su sonrisa se desvaneció, reemplazada por una expresión de sincera admiración.
—Abril —dijo, su voz era grave y llena de una emoción contenida—. Ha sido un honor trabajar contigo.
Hizo una pausa, eligiendo sus palabras con el mismo cuidado con el que elegía sus ingredientes.
—No solo porque eres brillante. Lo eres. Pero es más que eso. Eres una verdadera artista. Tienes un alma que se comunica a través de los aromas.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Perfume Letal de la Esposa