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Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 202

El diálogo silencioso continuó.

Al día siguiente, no fue una concha lo que la esperaba en el umbral.

Era una sola flor de nardo, con sus pétalos cerosos de un blanco puro y su tallo largo y elegante, dejada con el mismo cuidado anónimo sobre el escalón de piedra.

Abril la recogió. El aroma la golpeó de inmediato, una fragancia intensa, casi narcótica. Dulce y peligrosa a la vez.

Conocía su lenguaje. El nardo era la flor de los placeres peligrosos, de la seducción, del drama.

Pero también tenía otro significado, uno más antiguo y sutil.

La aspiración. El anhelo de alcanzar algo más elevado.

Se quedó de pie en la entrada de su boutique, la flor en su mano, una pregunta silenciosa formándose en su mente. ¿Cuál de los dos mensajes le estaba enviando él? ¿O le estaba enviando ambos?

La complejidad del gesto la intrigó. No era simple. No era obvio.

Al tercer día, fue una pequeña rama de lavanda.

Sus flores moradas, delicadas y fragantes, desprendían un aroma limpio, herbal y calmante.

Devoción. Calma. Paz.

Abril comenzó a esperar el gesto diario. Se convirtió en un ritual matutino, una pequeña anomalía en su rutina perfectamente ordenada.

Llegaba a la boutique cada mañana con una nueva punzada de anticipación. ¿Qué encontraría hoy? ¿Qué mensaje silencioso la estaría esperando en la puerta?

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