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Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 60

El lugar era perfecto.

Un salón privado en el segundo piso del "Bar La Ópera" en el centro de Coyoacán. Un club antiguo, con paredes revestidas de madera oscura, sillones de cuero gastado y el aire denso de un siglo de conversaciones secretas.

Era discreto. Anónimo. Un lugar donde los fantasmas del pasado podían hablar sin ser molestados.

Abril llegó primero.

Eligió una mesa en la esquina más alejada, lejos de la puerta. Puso su delgada laptop sobre la superficie de madera. No pidió nada de beber. Solo esperó.

Ramiro Vargas llegó exactamente a la hora acordada.

No parecía el hombre derrotado de su oficina. Llevaba un saco sport y su postura era más erguida. En sus manos, no llevaba un maletín, sino la pesada caja de almacenamiento de plástico.

La puso sobre la mesa con un sonido sordo. El pasado, literal y figurativamente, se interponía entre ellos.

Se sentó frente a ella, sus ojos evaluándola.

—Un lugar interesante —dijo él.

—La discreción es un lujo, señor Vargas —respondió Abril—. Y en nuestro caso, es una necesidad.

Un mesero se acercó. Abril pidió dos cafés americanos, sin darle a Ramiro la oportunidad de hablar. Tomando el control desde el primer momento.

Cuando el mesero se retiró, ella se inclinó hacia adelante.

—Antes de que abramos esa caja —dijo, su voz baja y seria—, quiero dejar algo perfectamente claro.

Ramiro la escuchó, su atención total.

—Mi objetivo principal es la verdad. Quiero saber exactamente qué pasó hace cinco años, quién dio las órdenes, quién se benefició y quién lo encubrió. Pero el resultado de esa verdad, el propósito de esta investigación, es la destrucción profesional y social de una persona.

Hizo una pausa, sus ojos fijos en los de él.

Capítulo 60 1

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