NYX
La tosca mano se aferró a mi barbilla en cuanto me acerqué al borde del colchón y me hizo incorporarme de rodillas.
Enredó los dedos en mi cintura y me empujó hacia su cuerpo.
Vi su boca descender y le ofrecí la mía.
Sus labios deliciosos se movieron con un ritmo apasionado.
Una mano apretó mis nalgas, la otra mi pecho, jugueteando con la aureola.
—Mmnn… —gemí ante sus provocaciones.
Me devoró intensamente, hasta dejarme sin aliento.
De repente fui cargada.
Aidan se sentó al borde de la cama conmigo encima, dándole la espalda.
Mis piernas quedaron en una posición demasiado descarada.
Completamente abiertas y él sosteniendo mis muslos en el aire.
—Amor, esto…
—Espera, hay alguien que muere por lamerte todos esos jugos cachondos.
Me estremecí con su gruñido en mi oído, pero toda mi atención se desvió a la presencia que salió de las sombras.
Mi alma mágica se retorció de alegría como una niña mimada.
Enrojecí al encontrar esos ojos azules fulgurantes desnudándome la vulva.
Paso a paso, la figura de otro "Aidan" se acercaba a la cama.
Pero yo sabía muy bien quién era. ¿En qué momento Aidan liberó a Theo?
“Nyx… te deseo”
Su voz ronca se fundió en mi mente, llena de calentura.
Lo vi arrodillarse en la alfombra entre mis piernas abiertas, no podía cerrarlas aunque quisiera porque Aidan me tenía controlada.
Me ofrecía a su parte mágica como una ofrenda pecaminosa.
Ese hermoso rostro se acercó al mío y lamió mis labios, sensual e inocente.
Abrí la boca para él y lo sentí colarse en el interior, besándome lentamente.
Se sentían las diferencias entre él y el Aidan experimentado.
Aun así, todas las facetas de este hombre, todas sus copias, eran originales para mí.
Los besos húmedos de Theo fueron bajando por mi barbilla y mi cuello.
Sus manos frías abrieron por completo la camisa y manosearon mis pechos, apretando la sensible carne.
Chupándome los pezones, haciéndome retorcer de placer y gemir excitada.
—Gira la cabeza —la voz lobuna de Vlad me habló al oído.
Obedecí y fui besada apasionadamente por el Aidan a mi espalda.
Mientras mi boca era penetrada, relamida y saqueada, Theo llegó a mi coño abierto solo para él.
—Aah —el gemido se perdió contra los labios masculinos.
Sentí el lengüeteo arriba y abajo, rodeando mi clítoris y los caninos afilados rozándome los pétalos.
“Ábrela con los dedos y verás la pequeña ranura… lámela despacio… toca ese botoncito duro… más… sshh… en círculos… mmnn… cuidado con los dientes…”
Los pensamientos pervertidos de Aidan pasaban por mi mente, sentía todas las sensaciones, el deseo rugiendo.
Le estaba enseñando a Theo cómo enloquecerme.
“Mete la lengua lentamente… ahh, joder, qué mojada está… más adentro, Theo… adentro y afuera… mmnnn… no olvides masturbar su clítoris.”
—Mmmm… Aahh… —me retorcía moviendo el culo contra la polla dura clavada entre mis nalgas.
Arqueaba mi espalda y la pelvis no dejaba de menearse hacia delante.
Entre los dos me tenían acorralada.
Aidan lamía mi nuca insistentemente, mordisqueaba y besaba mi piel.
Sabía que Vlad lo llevaba a marcarme, a impregnar su olor.
—Espera, nene… —supliqué ante las penetraciones de esa lengua que se deslizaba cada vez más rápido y profundo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...