VICTORIA
Escupió venenosamente.
El lobo en mi espalda estaba alerta, sentía su mano cerca de mi cintura, listo para llevarme a su lado de nuevo.
—No. Te lo juro por mi madre, que es lo más sagrado que tengo. Padre, estaba buscando la manera de regresar, pero no supe cómo.
Y no mentía, de verdad lo había intentado.
«En el breve momento en que Katherine me visitó en sueños, apenas y pudimos hablar.
Me dijo algo de mi sangre goteando sobre algo… pero no sabía qué más hacer con esa información inconclusa, el sueño se terminó demasiado abruptamente.
Este mundo no es como el nuestro, la magia aquí funciona diferente, hay demasiadas interferencias».
Le expliqué de manera apresurada, lo mejor que pude, aunque quedaba demasiado por decirle.
—Papá… —me acerqué tomando sus manos frías.
Atrás un gruñido de advertencia resonó.
Sabía que Dracomir era demasiado posesivo conmigo, pero es mi padre, así que se tenía que tragar sus celos.
—Este reino ya tiene demasiados problemas, por favor no ataques a mi mate…
—¿Estás segura de que es tu compañero? —me preguntó más lentamente.
Al menos no había apartado las manos y sabía que iba ganando terreno.
—Ella es mi hembra —antes de abrir la boca, el Lord respondió por mí.
Iba a dar un paso adelante, pero me giré y lo fulminé con la mirada.
“No me hagas las cosas más difíciles, Draco.”
“Puedo dar las explicaciones que quieras, pedirte a tus padres, pero no te irás a ningún sitio lejos de mí, Victoria. Que te quede claro.”
Antes de darle una respuesta venenosa…
—Me importa una mierd4 lo que le estés diciendo a mi hija en la mente. Aún no decido si te acepto como su compañero.
La mano de papá me jaló de repente a su lado.
Escuché el rugido violento de mi Draco. Las cosas no avanzaban.
—¡Y a mí me importa un huevo su actitud prepotente! ¡Entra a mi casa sin pedir permiso, irrumpe en mi privacidad y me quiere arrebatar a mi mujer! ¡NO LO VOY A PERMITIR!
La ira de Dragomir explota en la habitación. Su lycan habla por él y toma terreno en su cuerpo.
Ya veo su rostro deformarse y el pelaje castaño aparecer por parches.
—Pues entonces será viuda antes de que la marques…
—¡PAPÁ, NOOO!
Maldit4 sea, ¡no de nuevo!
Pero antes de que se abrieran las grietas de las paredes y el suelo.
Ella me lo perdona todo y era la única que lograba aplacar al asesino serial que vivía dentro del oscuro Zarek.
El calor de su cuerpo siempre me recordaba al hogar.
—¿Mamita, cómo pudiste llegar hasta aquí? —subí la cabeza para verla de cerca.
Besé sus mejillas varias veces.
Tenía algo diferente, su olor… se sentía extraño.
—¿De verdad me piensas interrogar de primera? —alzó una ceja dándole un vistazo al lobo parado en medio del despacho.
Mi padre caminaba hacia nosotras, aún lleno de hostilidad.
—Victoria, ahora mismo me van a explicar ustedes tres, ¿qué diantres pasó aquí?—mi madre Celine me preguntó al fin.
Apartándome de su pecho, tomando mis hombros y mirándome fijamente.
La vergüenza volvió a teñir mi rostro.
Miré de soslayo al vampiro ancestral que me observaba como a una criminal.
Oh, oh… ¿Podemos saltarnos la parte donde papá me encontró con la concha siendo chupada por mi mate?
Bueno… esa parte y muchas otras más de mi relato turbulento y pecaminoso…
«¡Mamá, te juro que soy inocente!»

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...