—Ahora estoy el doble de alerta y mucho más pendiente de mi esposa —afirmó Víctor, con un tono protector inquebrantable—. No pienso bajar la guardia nunca más.
—Qué bueno, Víctor. Me alegro por ti, de verdad. Al menos tú tienes a la mujer de tu vida a tu lado y todo se está arreglando.
Víctor lo observó detenidamente.
A pesar de la sonrisa cínica, conocía a su amigo desde hacía demasiados años como para no notar esa sombra de amargura en su voz.
—Llevo días notándote tenso, ansioso… ¿Todo bien contigo, Daniel?
Daniel apretó la mandíbula por un segundo antes de darle un sorbo largo a su trago, forzando una actitud completamente desinteresada.
—Ahora sí, todo perfecto. Porque ya tengo las cosas más que claras con Brenda.
—¿Y eso?
—Y hablando de ella... no me vas a creer esto. El mundo es un pañuelo, Víctor: resulta que ella es muy amiga de Melissa. ¿Qué tal te suena eso?
La expresión relajada de Víctor se borró de un plumazo. Se enderezó en la silla, apoyando los antebrazos sobre el escritorio.
—¿De Melissa? —repitió, incrédulo—. ¿Estás seguro de lo que dices?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Engañada por mi esposo: mi amante perfecto era mi esposo.
El contenido del capitulo 21 es el capitulo 19. Si repite, por favor, pueden verificar?...