Jake ya estaba ahí. De pie en el centro de la sala del apartamento que habían acordado como punto de encuentro.
A pesar del terror que le inspiraba, Melissa tuvo que admitir que el maldito seguía siendo un hombre muy apuesto.
Llevaba un traje gris hecho a la medida, pero llevado a su estilo rudo: la camisa blanca estaba abierta en los primeros botones y tenía las mangas remangadas hasta los codos, dejando a la vista los antebrazos fuertes, surcados de venas y tatuajes.
Tenía ese mismo cabello castaño oscuro que ella conocía de memoria, despeinado, y esos ojos color miel que ahora la miraban como dos pozos sin fondo.
—Jake... —la voz de Melissa salió suave, casi un susurro. Pero entonces sintió el peso real de tenerlo a un metro de distancia y una punzada de miedo le atravesó el pecho.
—Sabías que no tardaría en encontrarte, chiquita.
—¿Qué está pasando? ¿Por qué diablos apareces en mi vida justo ahora? —le reclamó ella, mirándolo con puro terror.
Jake ladeó la cabeza, metiendo las manos en los bolsillos del pantalón con una calma desesperante.
—Porque te necesito. Te busqué por debajo de las piedras todo este tiempo hasta que di contigo.
Él dio un paso al frente.
Melissa retrocedió por instinto, levantando las manos para cubrirse o apartarlo, pero Jake fue más rápido.
Alzó una mano y le inmovilizó el brazo con un agarre durísimo.
—Quieta.
Melissa se congeló. Las lágrimas ya le quemaban los ojos, a punto de caer por la frustración y el miedo.
—Jake, por favor... tengo una vida hecha, tengo un hijo...
—Necesito que vuelvas conmigo, Melissa. Tú y yo éramos una bomba juntos. Teníamos un negocio muy lucrativo. Y aunque no me ha ido nada mal, te necesito a mi lado para seguir facturando.
—Escúchame bien, no puedo volver contigo. Ya todo eso se acabó. Ahora soy otra mujer, ¿lo comprendes?
Jake apretó la mandíbula y acortó la distancia, pegando su pecho al de ella.
—Carajo, te odio por haberme dejado tirado —gruñó, con el aliento chocando contra los labios de ella—. Pero te necesito. Entiéndeme tú a mí.
—¡Suéltame! —intentó zafarse con un tirón, pero el roce brusco de sus cuerpos despertó un fuego viejo y peligroso.
Ambos llegaron al límite rápido, empapados en sudor, en medio de un orgasmo violento que los sacudió a los dos al mismo tiempo.
Apenas las piernas le volvieron a responder, Melissa se soltó de su agarre.
Resbaló por la pared hasta tocar el piso, acomodándose la ropa con las manos temblorosas, mientras la culpa y la realidad la golpeaban de frente.
—Ya tuviste lo que querías. Ahora lárgate de mi vida y olvida que esto pasó —le escupió ella, limpiándose la boca con el dorso de la mano.
Jake se abrochó el cinturón con calma, pero sus ojos miel se oscurecieron rápidamente. Se agachó a su altura, agarrándola de la barbilla con fuerza para obligarla a mirarlo.
—Fui yo el que te abrió esas piernas por primera vez —le soltó, y su pulgar trazó el labio inferior de Melissa con lentitud—. Sentí cada temblor, vi la sangre de tu vagina en las sábanas esa noche. Tu coño era mío. Tu virginidad, tu inocencia, junto con tu dolor y tu placer... absolutamente todo era mío.
—¡Y fue tan tuyo que me pusiste en venta al día siguiente! —le gritó Melissa, dándole un manotazo para apartarlo—. ¡No vengas ahora con el drama, Jake!
—¡Eran negocios! —rugió él, poniéndose de pie de golpe—. ¡Esos tipos solo pagaban por usar tu cuerpo un rato, pero tú sabías perfectamente a dónde y con quién tenías que volver! No significaban nada. Pero esto... —señaló—. Esto es distinto. Te dejaste preñar. Le pariste un hijo a otro tipo.
—¡Mi hijo no es tu problema!
—¡Claro que es mi maldito problema! —Jake pateó la mesa de centro, haciendo temblar los adornos—. Llegaste demasiado lejos, Melissa. Jugar a sacarle plata a un imbécil es una cosa, pero formar una familia y parirle un hijo es otra. Tú me perteneces. Desde el primer día en que te saqué de la miseria. Y te juro que vas a volver a ser mía.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Engañada por mi esposo: mi amante perfecto era mi esposo.
El contenido del capitulo 21 es el capitulo 19. Si repite, por favor, pueden verificar?...