—¿Qué pasó?
Vania no perdió la calma. Le dio un poco de papilla al pequeño Davisito, que agitaba sus manitas regordetas y le sonreía encantado. A ella se le derretía el corazón de solo verlo.
—¡Están exigiendo reembolsos masivos! —gritó Benjamín por la línea—. El proyecto ya tenía fallas estructurales desde hace tiempo, pero Cristina Figueroa lo encubrió para que nadie se enterara. Anoche, uno de los robots salió a la calle completamente descontrolado y empezó a asaltar a la gente... ¡Incluso atacó a un anciano que casi sufre un infarto del susto!
Tomó aire y continuó atropelladamente.
—Las víctimas están en el hospital y sus familiares fueron a la sede a armar un escándalo exigiendo indemnizaciones. Resulta que uno de los afectados es un pez gordo de los negocios en Nueva Alborada. Hizo pedazos la reputación de Cristina y mandó a sus abogados a demandar directamente a la empresa.
El ruido de fondo se hizo más fuerte.
—Además, los periodistas estaban ahí y lo grabaron todo. Revisa las noticias en tu celular, los videos están en primera plana. Hoy en la mañana empezaron a cancelar pedidos masivamente y a exigir que les devuelvan los anticipos. Cristina está atrincherada en su oficina; cerró las puertas con seguro y no se atreve a dar la cara.
Vania escuchó el reporte con una tranquilidad inquebrantable. Para ella, esto no era ni bueno ni malo.
Que el Corporativo Alba cayera en desgracia era solo cuestión de tiempo. Lo único que realmente lamentaba era que las versiones de los robots que ella había diseñado con tanta dedicación terminarían manchadas por esto. Hasta ahora, el único que había disfrutado del diseño original era el profesor Zarate.
El resto de los robots en producción tenían un virus implantado en sus chips. Incluso si lograban corregir el software y relanzarlos, el monumental fraude de Cristina Figueroa ya habría destruido la credibilidad de la empresa para siempre.
La única opción viable que le quedaría a Vania sería recuperar los equipos, desarmar las hermosas carcasas comerciales, reprogramarlos por completo y enviarlos a la base militar para que operaran como Robots Tácticos de Defensa.
Por lo tanto, la situación no le quitaba el sueño. Lo que sí le sorprendió fue descubrir que Benjamín estaba genuinamente de su lado, considerando que Vanessa era su prima hermana.
—Gracias por avisarme —respondió Vania con cortesía—. Mantén los ojos abiertos por allá.
Hubo un breve silencio en la línea, y Benjamín habló con voz cautelosa.
—Vania, sigues tratándome como a un extraño. Te juro que mis intenciones contigo son sinceras... Digo, que te soy totalmente leal.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...