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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 22

Cuando Gabriel terminó de cambiarse, bajaron juntos.

Raúl y los demás ya estaban sentados a la mesa, pero la cara de Raúl era de pocos amigos, así que el ambiente en el comedor estaba algo tenso y frío.

Gabriel sabía lo que pasaba. Después de sentar a Isabella, se dirigió a Otilia.

—¿Grupo Domínguez tiene algún problema con nosotros? ¿Por qué de repente quieren cambiar el diseño si ya habíamos quedado en firmar el contrato? Esto es como retroceder seis meses, ¿todo el trabajo que hicimos en este tiempo fue para nada?

Isabella, como si la cosa no fuera con ella, se sirvió un vaso de jugo.

Diana, al verla tan tranquila, le lanzó una mirada fulminante.

—Mamá, ¿tú también quieres?

—¡Beber, beber, solo sabes beber! ¡Qué descaro, no tienes ni una pizca de vergüenza! —le espetó Diana de mal humor.

—¿Y a usted qué mosca le picó?

—¡Tú!

—¡Ya basta! ¡Como si no fuera suficiente fastidio! —gritó Raúl.

La voz de Raúl hizo que Otilia se estremeciera. Se apresuró a decir:

—Grupo Domínguez no está satisfecho con el borrador del diseño, pero no es mi culpa. Después de todo, yo no lo diseñé…

Si no lo diseñó ella, ¿entonces quién?

Isabella notó que todas las miradas se posaban en ella. Tomó un sorbo de jugo y luego respondió con una sonrisa divertida.

—Pues yo negocié con Grupo Domínguez con ese borrador y llegamos al punto de firmar el contrato. El porqué no se firmó al final, ya sea por un problema con el diseño o por otra cosa, ya no es asunto mío.

—¡Cómo que no es asunto tuyo! ¡Si participaste en el proyecto, tienes que hacerte responsable hasta el final! —reclamó Diana.

—Ja, su esposo me despidió. Aunque quisiera participar, ¿cree que él me dejaría?

Raúl carraspeó.

—Si de verdad quisieras…

—Claro que papá no me dejaría, ¡porque eso haría pensar a todos en la empresa que sin mí todo se viene abajo!

Las palabras que Raúl estaba a punto de decir se le atoraron en la garganta. En su lugar, le lanzó una mirada gélida a Isabella.

Ella fingió no darse cuenta y empezó a servirse comida con el tenedor y el cuchillo.

—¡Hmpf! Para mí que fue porque su diseño era una porquería. Por eso se tardaron medio año negociando y al final no cerraron nada. Ahora que Oti está a cargo, estoy segura de que en cuanto presente un nuevo diseño, lo aprobarán a la primera —dijo Diana, abrazando a Otilia con orgullo.

Otilia se apresuró a prometerle a Raúl:

Capítulo 22 1

Capítulo 22 2

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