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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 41

—¡Que todo el mundo vea esto! Esta empresa me exprimió hasta el último momento y, después de que les conseguí un proyecto enorme a base de trabajar horas extra todos los días, me corrieron sin ninguna razón. ¡Y para colmo, después de que los ayudé con toda la entrega, ahora no me quieren dar mis cosas, no me dejan llevármelas!

Isabella grababa con su celular, recorriendo los diferentes departamentos de la empresa mientras lo hacía. Por donde pasaba, los empleados bajaban la cabeza, muertos de la vergüenza.

Gustavo, todo nervioso, intentó quitarle el celular, pero Isabella lo empujó.

—¡Te atreves a tocarme el celular y le hablo a la policía!

El asistente solo seguía órdenes de su jefe, así que no se atrevió a buscarse problemas con la policía. Se encogió de hombros y corrió a avisarle al director.

—Seguro se mueren de ganas por saber cómo se llama esta empresa. Pues ahora mismo se los digo, se llama…

—¡Isabella! ¡Ya basta!

Raúl bajó corriendo las escaleras, hecho una furia, y le gritó.

Isabella se volteó a verlo, con una sonrisa que se dibujaba lentamente en sus labios, y luego apuntó la cámara hacia él.

Raúl, por instinto, se cubrió la cara, pero enseguida se dio cuenta de que eso era humillante y le ordenó:

—¡Ven a mi oficina ahora mismo!

Dicho esto, se metió deprisa en el elevador y subió de nuevo.

Isabella soltó una risita burlona y caminó hacia el elevador.

—Jefa, qué bárbara eres —dijo Sara, acercándose a escondidas.

Isabella le dio un toquecito en la frente.

—Esto no es asunto tuyo, ¡ponte a trabajar!

—Es que no tenemos nada que hacer. Desde que Otilia te reemplazó, se adueñó por completo del proyecto del Grupo Domínguez. No nos deja meter mano en nada —dijo Sara, encogiéndose de hombros.

Isabella sonrió con ironía. Otilia se creía muy lista, pero en realidad era una tonta.

El éxito de un proyecto es el resultado del esfuerzo de todo un departamento, no de una sola persona. Alguien que se siente tan importante y que teme compartir el crédito nunca podrá liderar un equipo ni sacar adelante un proyecto.

—Si yo fuera ustedes, me la pasaría sentada platicando, viendo videos y jugando. Total, el bono ya lo cobraron.

Capítulo 41 1

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