Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 53

—En el camino, Gabriel ya te contó, ¿verdad? Lo del proyecto del Grupo Domínguez…

—¿Se refiere a los calzones rojos?

Raúl la fulminó con la mirada.

—¿Qué calzones rojos? Me refiero a…

—¿Ya pensó cómo explicarlo?

Isabella lo interrumpió dos veces. Raúl soltó un bufido, pero al ver la expresión desafiante de Isabella, supo que si quería su ayuda, tendría que aclarar lo de los calzones rojos.

Pero solo de pensar en ellos, y en cómo acabaron en la sopa de pollo, le daban náuseas. Y al recordar que eran de Otilia, hasta verla le revolvía el estómago.

Otilia sintió el fugaz desprecio de Raúl y apretó los puños.

—Bella, ahora no es momento para hablar de eso, la empresa tiene un problema grave…

—¿Y cuándo lo será?

—¡Bella, ya te estás pasando!

—¿Tú me pones el cuerno y dices que yo me estoy pasando?

—¡Yo… yo no te puse el cuerno!

—¡Pues explícate!

—Yo…

Gabriel no sabía qué decir. Si no le fue infiel, ¿quién le metería algo así en el bolsillo?

Volvió a mirar a Otilia con reproche y, después de pensarlo, dijo:

—Bella, ¿no querías una boda? Te la doy, ¿contenta?

—¿Una boda? —Isabella entrecerró los ojos.

Si la familia Ibáñez organizaba una boda, todo el mundo se enteraría de que era la esposa de Gabriel. Pero el problema era que no lo era; su certificado de matrimonio era falso. Si alguien lo descubría, Gabriel podría ser acusado de bigamia.

Gabriel no era tan tonto. Al proponerle una boda, en realidad estaba planeando divorciarse de Otilia.

Y Otilia, obviamente, se dio cuenta. Su rostro se descompuso al instante.

—Claro que quiero una boda, solo que…

—Bella, te lo voy a confesar. Esos calzones eran míos. Gabriel y yo…

—¡Cállate!

Gabriel la interrumpió bruscamente, mirándola con ferocidad.

Capítulo 53 1

Capítulo 53 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido