Lilia, Iván y Óscar habían fallecido, y ahora Marcela. Jairo había soportado demasiado. Isabella temía que él colapsara, aunque luego pensó que tal vez derrumbarse sería mejor que mantenerse tan tenso. Pero no lo hizo.
Se encargó de los asuntos posteriores a la muerte de Marcela de manera impecable, la enterró junto a Óscar siguiendo su última voluntad, organizó todos los asuntos domésticos y cuidó del abuelo anciano.
Isabella quería acompañarlo más tiempo, pero él la rechazó.
—Isabella, huye rápido como hace seis años. Esta vez no te culpo.
—¿Y si esta vez no huyo?
Jairo soltó una risa fría.
—¿Crees que todavía confiaría en ti?
Ya no le creía. Nunca más le creería.
Isabella tuvo que admitir que la decisión de dejar a Jairo hace seis años había sido un error. Dijo que era por el bien de Jairo, pero él la odiaba; dijo que era por su propio bien, pero después de seis años, seguía sin poder dejar de amarlo.
Cosechaba lo que había sembrado; ya estaba probando el fruto amargo.
Jairo no necesitaba su compañía, así que solo pudo llevarse a los dos niños a casa para cuidarlos.
En un abrir y cerrar de ojos pasó el verano y los niños empezaron la escuela. La vida parecía volver a la normalidad, excepto por el hecho de que Jairo no volvió a verla ni a dirigirle la palabra.
Ese día, aprovechando que Floriana tenía descanso, Isabella y ella estaban recostadas tranquilamente en el sofá platicando.
—Ayer en la noche, cuando salí de grabar, vi a Víctor —dijo Floriana de repente.
Isabella soltó un murmullo de afirmación.
—¿Te fue a buscar?
—Ni que fuéramos íntimos, ¿para qué me buscaría? Se enredó con una actriz de nuestro equipo. Me pregunto cómo es que cada vez que llego a un set, él ya se ha ligado a una actriz de ahí.
—Eso demuestra que tu círculo es su jardín de recreo.
—Ja, si fuera una sola estaría bien, pero se ligó a dos al mismo tiempo, y las dos se toparon. Nosotras estábamos grabando y ellas allá agarrándose a golpes.
—¿Tan intenso estuvo?
—Una mandó a la otra al hospital.
Isabella chasqueó la lengua.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...