CAPÍTULO 37
Creo que esto ya no me está gustando. Mamá me ha llamado mas de diez veces, a mi novio de igual manera y ni hablar de los intentos con Maya y Chaina. Sergei se ha ido hace algunos minutos y al parecer no voy a poder desayunar esta mañana con él. Mi corazón late con tanta fuerza al no saber que es lo que está sucediendo en la familia Smirnov.
Tomo un taxi lo mas rápido que puedo y termino maldiciendo al ver como mi teléfono se apaga delante de mis ojos; le doy un manotazo al asiento trasero del coche en donde estoy sentada ganándome la mirada de reproche del conductor. Barcelona está cubierta por nubes grises que me ponen aún peor. Tengo tanto miedo que el eje central de todo esto sea el abuelo Miguel.
Veo varios automóviles de alta gama parqueados a las afueras de la mansión y sin duda alguna esto es más grave de lo que creí. Le doy un par de billetes al taxista y cierro la puerta del vehículo con mis manos y piernas temblorosas. El mayordomo del abuelo baja la cabeza apenas me ve y ahora si creo que me voy a morir.
Escucho murmullos en toda la sala principal y me detengo al observar a Apolo, Artemisa, Hades, Logan, Ethan y mi madre junto a los abuelos quedar en silencio apenas se dan cuenta que he llegado al lugar. Miguel se levanta como puede pero su primo lo toma de la mano para que guarde reposo.
—¿Qué sucede?—el líder de mi familia aprieta los párpados y niega. Dios, me estoy asustado demasiado con esto—¡Mamá! ¿Qué sucede?—unos pasos me hacen girar a tal punto que mi sangre se han vuelto helada apenas veo a mi padre bajar de las escaleras que dan hacia el segundo piso como alma que llega el diablo. Sus ojos están más oscuros que lo habitual y su nariz está tan roja, así como cuando se le tildaba de color carmesí cada vez que tenía rabia por algo—¿Pa… Pá? —he sonado como una completa idiota. Akim saca un pedazo de papel que me nubla la vista. Sabía que este día iba a llegar tarde que temprano pero no se está manera.
—¿Es verdad lo que dice Jessica Clark? Que te cogiste a su novio en un crucero aún sabiendo que era tío de Logan y teniendo en cuenta que él era su prometido… Dime que mi bebé no caería tan bajo en meterse con un tipo que apenas y conocía y mucho menos le haría algo así a otra mujer…Yo no críe a mis hijas así ¿Qué hice mal?—las lágrimas se resbalan por cada una de sus mejillas—Sandara se fue con ese psicópata que engañó a Hilton y mi bebé se acuesta con maldito hijo de puta ¡Mayor que ella! —grita tan fuerte que todos temblamos—Dime… Darita—me toca el rostro con delicadeza—¿Verdad que tú no estas con el Russo? ¿Verdad que soy un buen papá?—niega—No…Lo peor que le pasó a Mía fue casarse conmigo y lo peor que les pasó a mis gemelas es que yo fuese su papá…
Lo abrazo con tanta rapidez que hasta yo misma me sorprendo. Mi corazón me duele. Me duele verlo de esta manera—Él y yo no somos nada papá, no somos nada.
Miguel se cruza de brazos con su ceño notoriamente fruncido.
Akim mira por encima de mí—Dímelo de nuevo, bebé ¿Sergei y tú tienen alguna relación?—niego de nuevo con la cabeza y brinco al sentir una mano fuerte sujetar mi estómago con violencia y atrayéndome hacia él. Es Sergei.—¿Por qué mi hija, Russo? ¿Que tienen los hombres de su familia con las mujeres de la mía? ¿No ves que ella es una niña? Dara tiene un problema serio psicológico y si algo resulta mal con ustedes, mi niñita es la que va a pagar todos tus malditos platos rotos.
La abuela abre los ojos y yo quedo helada al ver como Sergei se arrodilla delante de mi padre logrando una posición de reverencia y respeto. Mis tíos y primos al igual que a mí nos ha tomado por sorpresa esto.—Quise venir desde el principio con usted, señor…

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me perteneces, pequeña