Stuart
Fue bastante sencillo dar con ellos y rescatarlos, pero todavía existen cosas que se tienen que aclarar y confesar, estoy seguro de que cuando estos pobres desdichados despierten querrán descubrirlos. Por el momento vamos a toda velocidad a un hospital, ya les avisamos a Alex y a Fernando para que nos veamos allí, ya que es la ciudad más cercana al punto en el que estamos, gracias a la nanotecnología la hemorragia en ambos cuerpos se ha detenido y los robots han empezado a atacar el proceso de necrosis en el muñequito de torta, Maxwell y yo no podremos quedarnos mucho tiempo, sin embargo, luego podremos verlos en sus casas.
Por otro lado, estoy seguro de haber visto un auto huyendo segundos después de la explosión, seguramente era la Hannah, ahora se esconderá como la cucaracha que es, pero ni se imagina que no hay nada que yo no sepa de su vida. Aunque para ser sinceros, ella también fue una víctima en cierto modo; la secuestraron y desde pequeña la enseñaron a seducir hombres, la envolvieron en un mundo de vicios y perdición que trastorno su mente, empero, no tenemos que olvidar que aunado a todo eso, sus padres ya habían empezado por inculcarle el sentido de la ambición y el interés, se creía superior a su hermana mayor y por lo visto sigue creyendo que ella es la única que puede gobernar el mundo y sus alrededores.
—¿Estás seguro de que eso le ayude hasta que lleguemos al hospital? —pregunta Zack mirando concienzudamente a Claudia, que luce extremadamente mal, su ropa está toda manchada de sangre, no se le ven cortes, pero si muchas cortadas, supongo que planeo hacerla morir desangrada.
—Si, al menos, ya no se terminara de desangrar, pero necesita que le hagan transfusiones de sangre, apenas ingrese al hospital, lo más probable es que haya perdido el cincuenta por ciento de su sangre y ahora sus venas estén en extremo delgadas, será un proceso complicado, pero si tiene fuerza de voluntad y deseos de vivir estará bien en poco tiempo —respondo y examino levemente con la vista para asegurarme que tan delgadas tiene las vías.
—Yo la veo muy mal, no tengo tantas esperanzas como tú, aunque si juzgo entre uno y el otro, ella al menos no se la ha empezado a morir la piel —añade haciendo un mohín con los labios.
—Quizás tengas razón, pero los seres humanos somos tan testarudos que nos aferramos a todo e incluso a la vida aun cuando todo está en contra —señalo—. En este momento los nanos están deteniendo el sangrado, pero no es suficiente, ella necesita que sus vasos sanguíneos se reactiven de manera normal para que el hígado produzca ciertas proteínas que son de gran importancia para la coagulación de la sangre —explico, pero sigo preguntándome por qué sus células todavía no habían iniciado el proceso de coagulación.
—Entiendo, es una suerte que hayas traído más de uno de esos parches robóticos —observa, pero la verdad es que prefiero cargarlos conmigo, no sería muy conveniente que esta tecnología caiga en manos de alguno de nuestros enemigos—. Por cierto, encontré esto tirado en el piso, cerca de la cama en la que los tenían —Me muestra un pequeño frasco que todavía conserva un poco de la sustancia que contenía.
Tomo el pequeño recipiente de vidrio y leo el nombre en la etiqueta. Ahora comprendo lo que sucede, le inyectaron un anticoagulante por lo que ella no dejara de sangrar hasta que el efecto sea contrarrestado, nunca me ha remordido la conciencia por limpiar al mundo de la basura de personas que circulan a diario esparciendo su peste sin importarles en lo más mínimo a quien se llevan por delante, espero que los cuerpos de esos mal nacidos se estén haciendo cenizas muy lentamente.
—Me parece que a algo bastante grave, sabes que no comprendo sobre muchas cosas, pero si abalizo la manera en la que la expresión de tu rostro a cambado en dos o tres ocasiones en menos de un minuto, podría decir que no es un veneno, pero si sirve para joderla o joder al otro más de la cuenta y que estás plenamente feliz de haber clavado una bala en los cráneos de los novatos que ahora hacen parte de una parrilla —afirma.
—Para hacerte pasar por ignorante sabes analizar muy bien a las personas y a las situaciones —contesto—, y sí, es lo que evita que sus células empiecen el proceso de coagulación o de costración.
—Sabes que solo me hago el idiota para evitar temas incómodos —apunta.
—Yo creo que lo que tienes es miedo y por eso te escudas detrás de esa actitud desentendida, mujeriega y que aparenta ser un ignorante —interviene Stuart, que hasta el momento se había mantenido en silencio.

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