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Obligada A Amarte romance Capítulo 89

Stuart

Una vez hemos llegado al sitio nos disponemos a tomar nuestras posiciones sin perder tiempo, doy la orden de no matar a Frank, lo necesitamos para que nos lleve a su escondite. Esteban informa que no hay una cantidad de hombres superior a la de treinta distribuidos discretamente, será sencillo sacar a Claudia del lugar. Todos estamos de acuerdo en que la vida de Hannah no importa mucho realmente, así que no nos ocupamos de sacarla ilesa, de hecho sería perfecto que su propio dueño nos hiciera el favor de matarla.

—Ya fueron por Richard y los demás, tenemos que movernos rápidos —informa Maxwell desde su lugar.

—Está bien, pero no te preocupes, no les deje tan fácil la tarea de capturarlos —comento con arrogancia.

Es ilógico creer que un hombre como yo se pondría en bandeja de plata, así que coloque unos explosivos en la entrada que se detonaran al sentir movimiento y no reconocer facialmente a los intrusos, Fernando, Richard y Alexander cuentan con rastreadores indetectables que nos facilitaran la búsqueda luego que hayamos resuelto el asunto de Claudia.

Doy la orden de avanzar y son Tom y Rogert los primeros en entrar dejándose al descubierto, para atraer a las moscas a la miel, el caballo de Troya es el truco más viejo en las batallas y aunque siempre hay quienes se la dan de listos y no caen tan fácilmente, la estrategia no deja de ser útil. Maxwell y yo ingresamos por el lado contrario, encontrándonos en el camino a varios elementos que damos de baja sin pensarlo dos veces.

—Estoy dentro del departamento —informa Zack, quien se aprovechó de la distracción para confundirse en medio del enemigo y avanzar sin que nadie reparase en él. Es el mejor camaleón que tenemos, aunque no por eso deja de ser un experto con las armas y en el combate, aunque esto último no le gusta mucho, dice que odia embarrarse con el sudor asqueroso de los demás.

—Localiza a Claudia y dale intrusiones, estamos por entrar —contesto antes de toparme frente a frente con quien por tanto tiempo espere tener una reunión.

Nos apuntamos mutuamente sin mostrar un atisbo de debilidad o temor, la furia, el odio y sed de venganza me envuelven en este momento, perfectamente podría poner una bala en medio de su frente en este momento, pero eso significaría perder la oportunidad de no dar nunca con su escondite. Estoy seguro de que no es muy lejos de aquí, a pesar de haber tenido que usar un avión para llegar, mantengo mi mano firme junto a la de Maxwell que apunta en la misma dirección, sin embargo, dos hombres más nos rodean y nos apuntan esperando la indicación de su jefe la cual muere en los labios cuando uno de los tipos cae al piso con un agujero en medio de la frente.

—Francotirador —murmura, sonrío en victoria demostrando que a la guerra nunca se va sin un buen respaldo—. Supongo que eres amigo de ese tal Stuart que tantos problemas me han causado últimamente —farfulla sin dejar de apuntar su arma en mi contra.

Por su parte Maxwell no pierde ningún movimiento del sujeto que aún queda en pie, Esteban solamente nos igualó en oportunidades, estoy seguro de que sigue vigilando cada movimiento en todo el lugar y matando a uno que otro. Me sonrío con arrogancia ante la mirada inquisidora de Frank antes de escuchar una detonación en el interior del departamento.

—Le dispararon a Zack, está en el suelo, pero el sensor de su cuerpo indica que no está herido —informa Esteban.

—Hannah tiene a Claudia y se dirige a la salida, me tomo desprevenido —habla Zack—. Esa maldita me va a apagar el moretón que se me formara en mi sexy piel —bufa antes de aparecer en el campo de visión detrás de Hannah que apunta con un arma a Claudia.

Zack se mueve un poco para darle mayor espacio a Esteban para que dispare, sin embargo, en el momento en el que la bala entra, Frank se lanza sobre Hannah y la aparta, la bala le roza haciendo que suelte el arma que lleva en la mano, no obstante, Claudia ahora es retenida por el hombre que sabiendo la dirección en el que el franco tirador exacto se escuda con ella.

—No puedo disparar, Claudia está comprometida sin oportunidad alguna —informa, Esteban a través del auricular.

—Deja que salgan, nosotros nos encargamos de que él se vaya sin ella —expresa Rogert.

—No se atrevan a seguirme, porque no dudaré en sembrarle una bala en el cerebro a esta zorra —advierte en tono amenazante.

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