Entrar Via

Tú la elegiste a ella, él me eligió a mí. romance Capítulo 172

Capítulo 172

CAPÍTULO 106

- Recuerden -les decía Lucía, acomodándole el cuello de la camisa a Mateo-, pórtense bien.

Hagan la tarea. Y el viernes, Martínez y yo estaremos en la puerta a là misma hora.

-¿Y Alexander? -preguntó Sofía, mirando hacia la puerta de la casa.

Alexander salió en ese momento, ajustándose el reloj. Se acercó al grupo. Ya no había miedo en su postura, aunque sí una rigidez residual de quien todavía está aprendiendo el idioma de los niños.

- Yo también estaré -prometió él, agachándose brevemente-. Y Sofía, tu vestido de princesa debería llegar el miércoles. Le dije a la modista que le pusiera brillo extra.

La niña soltó un chillido y, en un impulso, lo abrazó por las rodillas. Alexander se quedó quieto un segundo y luego le dio unas palmaditas torpes en la espalda. Mateo le ofreció un choque de puños.

Cuando la camioneta se alejó, llevándose el ruido y la alegría, la mansión volvió a quedar en silencio.

Lucía suspiró, sintiendo el vacío inmediato.

- Se siente extraño, ¿verdad? -dijo ella.

- Se siente tranquilo -corrigió Alexander, pasándole un brazo por los hombros para consolarla-. Pero tranquilo está bien por unos días. Necesitamos concentrarnos. La gala de la Fundación es el miércoles por la noche. Será tu primera gran aparición social como Presidenta.

Todo tiene que salir perfecto.

- Lo sé. Elisa me ha estado mandando mensajes sobre el protocolo de vestimenta cada hora. Es insoportable.

- Déjala, tú vístete como quieras, nunca he hecho caso a ninguna de las indicaciones de Elisa-dijo Alexander con frialdad, pensando en la auditoría que guardaba en su caja fuerte-. Después de la gala, cuando tengamos los resultados finales de la auditoría, nos encargaremos de ella y de Rodrigo.

Subieron al coche deportivo para ir a la oficina, creyendo que tenían el control de la situación.

Elisa observaba la partida de los niños desde la ventana de su dormitorio, con el teléfono en la oreja.

-Sí, señora Miranda -decía Elisa con su voz más dulce y falsa-. Soy Elisa De la Vega, la cuñada de Lucía. La llamo en calidad de Directora de la Fundación.

Hubo una pausa mientras escuchaba.

- Exacto. Este miércoles celebramos nuestra gala anual. Y como Lucía está tan... involucrada emocionalmente con el proceso de adopción de los pequeños Mateo y Sofía, nos encantaría que usted asistiera como invitada de honor. Queremos mostrarle el compromiso de toda la familia con esta causa.

Elisa sonrió ante su propio reflejo en el cristal.

- Oh, por supuesto. Lucía estará encantada de verla allí. Será una sorpresa para ella. Queremos que vea en vivo el entorno familiar tan... peculiar que tenemos. Creo que será muy iluminador para su informe final. Perfecto. Le enviaré el chofer.

Hasta el miércoles.

Elisa colgó y soltó una risa baja.

- A ver cómo explicas tu matrimonio de mentira y a tu marido fóbico a los niños delante de la mujer que tiene el sello de aprobado, querida Lucía.

En la Torre Vegacorp, Fernando llegóa su oficina temprano. No saludó a su secretaria. Cerró la puerta y comenzó a meter lo último que quedaba en su maletín: un marco de fotos vacío; había tirado la foto de su boda con Victoria a la basura la noche anterior y un disco duro externo.

Miró su despacho. Diez años de trepar, de humillarse, de aguantar a los Navarro. Todo para terminar huyendo pero al tocar el bolsillo de su saco, donde el pasaporte y los datos de las cuentas bancarias descansaban, sonrió.

Había robado lo suficiente. A Rodrigo, a su suegro, a la empresa mediante comisiones fantasmas.

Nadie se había dado cuenta todavía. Estaban todos demasiado ocupados mirándose los unos a los otros, peleando por el trono, mientras él se Ilevaba las joyas de la corona por la puerta de atrás.

Salió de su oficina a las once de la mañana.

Al pasar por el escritorio de la secretaria de Rodrigo, se detuvo.

- Dile al señor Rodrigo que me he ido a revisar unos contratos notariales al registro -mintió con naturalidad-. No volveré hoу.

- Sí, señor Castillo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Tú la elegiste a ella, él me eligió a mí.