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Tú la elegiste a ella, él me eligió a mí. romance Capítulo 289

Capítulo 289

CAPÍTULO 205

- Adelante -se escuchó la voz clara y profesional de Karla desde el interior.

Thiago abrió la puerta del despacho de Karla.

- Dime, Thiago. ¿Surgió algo con el cierre de aduanas? Estaba a punto de enviar el reporte final del día.

Thiago avanzó hasta quedar frente al escritorio, apoyando ambas manos sobre la superficie fría.

- El reporte está perfecto, Karla. Pero tenemos un asunto pendiente que no puede esperara mañana.

Y no es exactamente un problema de aduanas.

Karla detuvo sus manos y lo miró con fijeza.

-¿De qué se trata?

- Tenemos que ir a terminar la revisión de los contratos de sostenibilidad para la nueva flota. Y tenemos que hacerlo fuera de la oficina. En el departamento de Mateo.

Karla frunció el ceño, claramente disgustada por el cambio de planes.

-¿En el departamento de tu primo? -preguntó ella, recostándose en su silla giratoria-¿Otra vez no vino hoy a trabajar?

- No. Hoy tampoco-confirmó Thiago, manteniendo la voz neutra, aunque la irritación por la ausencia de Mateo le carcomía la paciencia.

- Mmm... -murmuró Karla, cruzando los brazos- ¿Tan grave es su enfermedad?

- Sí. Al parecer -respondió Thiago, esquivando la mirada analítica de su compañera.

- Y aun asf... -Karla alzó una ceja, cuestionando la lógica de la situación-¿sugieres que vayamos a su casa? Si el virus es tan agresivo como dicen, ¿no será contagioso para nosotros, Thiago? No tengo ninguna intención de pasar mi fin de semana con fiebre por culpa de una reunión presencial que podríamos resolver de otra manera. ¿No es mejor hacer una videollamada y que él comparta pantalla desde su cama?

Thiago suspiró, pasándose una mano por el cabello perfecto. Odiaba tener que encubrir las debilidades de su familia, especialmente frente a alguien tan pragmática como Karla.

- No, no tiene nada contagioso -aseguró Thiago, bajando la voz y acercándose un poco más al escritorio- Es seguro. Y es mejor que resolvamos esto en persona. Los contratos requieren firmas físicas conjuntas de las tres direcciones, y no voy a enviar estos documentos tan confidenciales con un mensajero.

Karla lo observó durante un largo momento.

Conocía a Thiago. Sabía identificar cuándo estaba gestionando una crisis corporativa y cuándo estaba intentando apagar un incendio familiar.

- Thiago -dijo Karla, con voz afilada-¿qué está pasando realmente con Mateo? Si vamos a ir a su casa a hacer su trabajo, creo que tengo derecho a saber por qué el Director Global de Nuevos Negocios lleva dos días desaparecido.

- No me parece, Thiago. No me parece en absoluto. Si él es incompetente para manejar su vida privada sin afectar a la empresa, debería dar un paso al costado. No somos sus niñeras.

Thiago sintió el golpe. Estaba de acuerdo con elia en gran parte; la irresponsabilidad de Mateo lo sacaba de quicio. Pero el instinto de proteger el apellido era más fuerte.

- Karla, por favor-le pidió Thiago, y su voz perdió el tono de orden para adoptar uno de ruego sincero, algo que rara vez hacía- Hazlo por mi.

Tómatelo como un favor personal a mí, no a la empresa. Es la primera vez que sucede esto con Mateo. Él siempre ha sido impecable. Solo está pasando por un mal momento personal, y yo necesito asegurarme de que esta estupidez no arruine su carrera ni el trabajo que todos hemos hecho.

- Es que, a mi parecer, es muy joven e inmaduro para tomar el cargo que tiene, Thiago-argumentó Karla, cruzándose de brazos- Se nota la falta de experiencia real. Pero bueno, los directivos mayores... o sea, sus padres, confían ciegamente en sus "pollitos". Se ve que no lo conocen muy bien, si creen que está en casa tomando sopa de pollo en lugar de curándose los puñetazos de un matón de discoteca.

- Puede que tengas razón -concedió Thiago en voz baja- Pero ahora mismo, te necesito a ti para revisar las cláusulas asiáticas antes de que Mateo estampe su firma con un ojo hinchado. ¿Cuento contigo?

- Entonces iremos -dijo Karla, tomando su maletín y su teléfono-. Al fin y al cabo, tengo otra opción, pero este también es mi trabajo. Proteger los intereses de la división internacional implica asegurarme de que los contratos se firmen, sin importar si el director de sustentabilidad parece un boxeador retirado.

Thiago sintió un alivio genuino y asintió.

- Gracias, Karla. Vamos en mi coche, te llevaré.

- Pásame la dirección del departamento de tu primo, Thiago -dijo ella, caminando hacia la puerta con paso firme-Y te sigo en mi coche.

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