Capítulo 303
CAPÍTULO 219
Thiago no tuvo mucho tiempo para reflexionar sobre el misterio de los archivos olvidados ni sobre la intención oculta de Karia. La puerta de su despacho se abrió de golpe, y su hermano Benicio entró con el paso lánguido y despreocupado que lo caracterizaba.
- ¡Buenos días, Emperador! -saludó Benicio, dejándose caer pesadamente en la misma silla que Karla acababa de desocupar minutos atrás.
Thiago lo miró por encima del borde de la pantalla de su portátil, con una mezcla familiar de exasperación fraternal y un genuino cariño que rara vez admitía en voz alta, especialmente en horario laboral.
-¿Qué quieres, Benicio? -preguntó Thiago, tecleando un par de comandos para guardar su trabajo- Pensé que estarías ocupado sudando bajo el sol en el set de filmación de tu gran proyecto logístico, peleando con directores de arte o lo que sea que hagan.
- Ah, justamente sobre eso vengo a hablarte, hermano mayor -dijo Benicio, cruzando las manos detrás de la nuca y adoptando una expresión de falsa modestia.
- No hace falta que me des un reporte detallado.
El comercial quedó muy bien -comentó Thiago con una naturalidad pasmosa, sin despegar la vista del monitor.
Benicio se quedó inmóvil por un segundo. Luego, lentamente, bajó los brazos y levantó una ceja, claramente confundido.
-¿Ah, sí? ¿Acaso ya lo viste? ¿Tan rápido terminaron la edición? El director me dijo que tomaría semanas de postproducción hacer el etalonaje y arreglar la luz.
-Sí, esta mañana temprano nos enviaron un primer vistazo desde la productora a los correos de la alta dirección -confirmó Thiago. Levantó la vista y un brillo malicioso, casi imperceptible, bailó en sus ojos oscuros- Ha sido un éxito rotundo. El consejo de administración está encantado. Y debo decirte, hermano menor... sobre todo tů, te ves espectacular en pantalla. Realmente lograste captar esa esencia de un buen líder, maduro y enfocado, que la empresa necesita proyectar en este trimestre.
Benicio frunció el ceño, detectando de inmediato la trampa en el tono de su hermano. Sabía perfectamente que él no había formado parte del staff de filmación en la toma final.
Se inclinó hacia adelante, entrecerrando los ojos.
- Bromeas -dijo Benicio, con voz seca у acusadora.
Thiago no aguantó más el papel. Soltó una carcajada limpia y sonora que llenó la oficina, un sonido raro en él que sorprendió incluso a su secretaria al otro lado de la puerta de cristal.
- Por supuesto que bromeo, idiota -dijo Thiago, riendo- Al final sí que tuvieron que utilizar a los tres actores profesionales para terminar el comercial de la junta. Vi partes de los crudos sin editar.
Thiago se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en su escritorio de mármol negro, disfrutando enormemente del momento de superioridad sobre su relajado hermano.


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