Capítulo 71
Lucía no se rió. Se quedó mirando un punto fijo en la pared, donde colgaba un calendario con un canino de fondo.
- No es broma -susurró.
- ¿Qué cosa?
Lucía se giró lentamente hacia su amiga.
- - Que sucede algo, Lucía... me puedes contar. Estás rara desde que llegaste con esas cajas misteriosas.
¿Qué hay ahí? ¿El cadáver de tu matrimonio?
- No -dijo Lucía, tragando saliva-.Alina... soy la nueva Presidente de VegaCorp.
El silencio en la recepción fue absoluto.
Alina parpadeó una vez. Dos veces. Luego soltó una carcajada sonora que hizo que el gato de la clínica, que dormía en el mostrador, saltara asustado.
- ¡Ay, Lucía! -se rió Alina, agarrándose el estómago-. Qué buena tu broma. De verdad.
Necesitaba reírme. "Presidenta". Claro, y yo tengo millones en mi cuenta bancaria. ¿Qué te dieron de beber en esa junta?
Lucía no sonrió. Mantuvo la mirada fija, seria, grave.
- No, no. Te estoy hablando en serio, Alina. No es una broma.
La risa de Alina se fue apagando poco a poco al ver la expresión de su amiga.
- Espera... -Alina se enderezó-. ¿Me estás diciendo la verdad? ¿Tu abuelo político, el que estaba en coma hace una semana, te nombró jefa de todo?
- Sí. Me nombró Presidente del Consejo de Administración. Delante de todos. Delante de Alexander, de Rodrigo, de Fernando... De todos.
Alina abrió la boca, pero no salió ningún sonido. Se levantó y caminó hacia las cajas de cartón que Martínez había dejado en la esquina. Levantó la tapa de una y sacó una carpeta al azar. Leyó el título: Balance General Consolidado - Ejercicio 2024. Confidencial.
La dejó caer como si quemara.
- ¡Están todos locos! -gritó Alina, volviéndose hacia Lucía-. Definitivamente esa gente está loca de remate. ¿Tú? ¿Presidenta? Con todo el amor del mundo, amiga... ¿tú qué sabes de manejar una empresa multinacional? ¡Tu mayor logro financiero fue conseguir que el proveedor de balanceado nos hiciera un 10% de descuento!
- Lo sé -gimió Lucía, escondiendo la cara entre las manos-. No sé nada. No sé leer un balance. No sé qué es un EBITDA. No sé nada.
- - ¿Y qué hacen en esa empresa, para empezar? - preguntó Alina, todavía en shock-. Digo, todos saben que son ricos, pero... ¿qué venden?
- Le pregunté lo mismo a Alexander esta mañana -admitió Lucía con voz ahogada.
-¿Y?
- Como que compran y venden cosas.
Contenedores. Logística. Mueven mercancía por el mundo. -Lucía hizo un gesto vago con la mano, imitando a Alexander-. Es... abstracto.
- Abstracto -repitió Alina-. Genial. Eres la presidenta de "Cosas Abstractas S.A.". Lucía, esto es una trampa. Tiene que serlo. Te van a usar de chivo expiatorio para cuando todo explote. Tienes que renunciar.

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