Entrar Via

Clases de amor, para el diablo romance Capítulo 61

Damián

—Necesito hablar con él.

El detective se rehúsa.

—No puedes aún, Damián, debes esperar.

¿Cómo puede decirme que debo esperar cuando ya he esperado demasiado?

—Voy a entrar, y no me importa su opinión. No vine hasta aquí solo para ver que está ahí metido. Supongo que Franco y usted llegaron a un acuerdo, así que déjeme entrar.

Franco le lanza una mirada y el señor asiente.

—No puede tardar mucho. —Me indica la puerta.

Sin pensarlo, entro.

El muy desgraciado solo se ríe con esa expresión sádica que me causan nauseas.

—¡Al fin has llegado!

Tomo asiento frente a él.

—¿Quién te pagó para intentar hacerle daño a mi mujer?

Soy directo con mi pregunta, y de aquí no me iré sin respuesta.

—No sé de qué hablas.

Tomo aire, conteniendo las ganas de matarlo.

—¿Quién te está pagando? —vuelvo a preguntar.

—No sé de qué hablas. —Cierro mis ojos. Ya su rostro se ha tornado serio—. El que esté aquí no quiere decir que ella esté a salvó. Puedo volver a escaparme o alguien podría ayudarme a salir.

Me pongo cómodo en mi lugar.

—Así que sí estás involucrado con otra persona. —Cruzo mis brazos.

Solo necesito un nombre, con eso me basta para acabar con todo.

—Debes hacer un mejor esfuerzo para sacarme información —se burla de mí. Está muy decidido en no decir ni una palabra—, a menos que lleguemos a un acuerdo.

Jamás llegaría a un acuerdo con él.

—El único acuerdo que tendremos es que me dirás quién es la otra persona involucrada y así conservaras tu cabeza intacta.

Cambia su expresión.

—Pierdes tu tiempo conmigo, no voy a decirte nada. Lo único que diré es que…te vayas al infierno.

Me levanto y lo agarro del cuello.

—¿Qué crees, idiota? De allá vengo. —Hago presión en su cuello—. No saldré de aquí sin la información que necesito, así que ¡habla!

Su rostro se torna rojo. Lo libero de mala gana, y comienza a toser.

—¿Crees que puedes obtener lo que quieres cuando así lo deseas? Déjame decirte que no. Por eso te quieren muerto. Por eso quieren arruinar tu vida, porque sacas del camino a muchos para tú quedarte con todo. Y lo peor, que no valoras lo que otros viven haciendo por ti. Todo lo tomas para ti y no compartes nada con los que te ayudan a lograrlo. Eres mucho más despreciable que cualquiera. Das asco.

Mi mandíbula se tensa. Es cierto que he sido un desgraciado y he sacado del medio a muchos para yo obtener las cosas que quiero. Por eso me he ganado tantos enemigos.

—Me vas a dar el nombre o te juro que tu vida aquí será el peor de los infiernos. Te haré pagar cada día de tu vida. Te haré sufrir hasta que hables. ¿Y sabes qué? Habrán muchos hombres que querrán hacer lo que tú intentaste hacerle a mi mujer. Supongo que no quieres volver a repetir ese instante de tu vida.

Intenta levantarse, pero no puede gracias a que tiene sus manos esposadas y pegadas a una cadena que viene del suelo.

—No sabes con quién te estás metiendo. Has creado el odio en una persona con tus acciones. Crees que puedes ser mejor que cualquiera, pero no es así. Tus acciones arrogantes crearon a un monstruo.

Mi puño choca en su rostro, partiendo su nariz.

—¡Dime! ¡¿Quién te está pagando?!

Franco entra al ver que pierdo el control.

—¡Púdrete, Damián!

Esta vez es Franco quien golpea su rostro con mucha más intensidad.

—Responde a la pregunta.

El detective entra también.

—Tic-tac, Damián, el tiempo corre. —dice con una sonrisa ensangrentada.

—¿De qué hablas?

Se burla de mí.

—Está jugando contigo, Damián, así que ignóralo. —Franco sujeta mi hombro.

—No, no estoy jugando —habla con sinceridad—. Mientras estás aquí, tu querida mujer puede que esté…en peligro. Apuesto a que la dejaste sola.

Mi corazón late desesperado. ¿Y si todo esto fue para despistarme y así dejar sola a mi cielo?

Es posible que se dejara capturar para eso, para traerme aquí y que mi esposa quedará sola.

—Franco, ubícame a Nella ya mismo —le pido—. Dime el puto nombre de una vez. —Golpeo la mesa.

—¡No te voy a decir!

Intento golpearlo, pero el detective me detiene.

—Cálmate, Damián, no puedes continuar golpeándolo, estás en un jefatura.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Clases de amor, para el diablo