GABRIELLE
— No, no, hija, debes tener el control absoluto de tu magia, no que ella salga por instinto – le explico a Valeria mientras estamos practicando en la sala
— No puedes esperar a llegar a una situación desesperada para entonces reaccionar. Intenta sacar tus alas de cuervo ahora… no, no… pero sin la transformación completa, solo las alas…
Así nos pasamos practicando un buen tiempo, estaba dispuesta a enseñarle todo lo que sabía, lo que heredé de mi madre y su madre antes de ella.
— Descansemos un rato, no te agotes tanto y cuida a la bebé – nos detuvimos y pronto sentí como vertió agua en un vaso.
Pensé que era para tomársela, pero su cálida presencia se acercó frente a mí y el cristal frío fue puesto contra mi boca.
— Bebe, que has hablado mucho, tienes los labios pálidos – mi alma se derrite ante sus cuidados.
Mi primer temor siempre fue que me rechazara y me reclamara por haberse creído abandonada, pero mi Valeria, es demasiado buena.
— Madre, yo… quiero hablar algo contigo – me dice de repente, sentándose a mi lado y la duda llega hasta mí.
— Dime hija, lo que sea, me lo puedes confiar – estiro mi mano para intentar tomar la suya y la sostengo sobre mi regazo.
— ¿Cómo se hace el ritual de emparejamiento de las Selenias? Quiero que mi compañero me marque permanente – me pregunta y me tenso, aunque sabía que pronto vendría esta conversación.
— Imaginé que deseabas hacerlo, la verdad es algo peligroso Vale, no te voy a mentir – entonces le explico en qué consiste.
— ¡¿Qué?! – la escucho levantarse – Grabar… grabar mi nombre en su alma… eso, ¿qué significa?
— Literal significa grabar el nombre Valeria con un encantamiento en el corazón del Rey Lycan, eso lo unirá a ti sin retorno, solo la muerte puede separarlos – le confirmé suspirando
— Necesitas tener un control estricto de tu magia, también tienes que alimentarte de él en ese momento, te sentirás eufórica Valeria, querrás más y más de su sangre vital como una droga, si te equivocas, si cometes un error, puedes acabar con su vida.
No le mentí, pocas Selenias hacían esa ceremonia debido a los riesgos, la verdad a veces me pregunto si éramos las hijas preferidas de la Diosa o las que más aborrecía.
— Yo, no sé… — ella titubea, escucho pasos firmes que se acercan por la puerta de entrada.
— Lo haremos – de repente escucho la voz de Aldric y los muelles del sofá crujir bajo su pecho.
— No tengas miedo amor, soy un hombre lo suficientemente fuerte para aguantar eso y más. Quiero estar unido a ti de todas las maneras posibles.
— Pero Aldric… yo ni siquiera controlo bien mi poder – comenzaron a hablar en voz baja en un tira y afloja.
— Valeria, no te digo que lo hagas o no, esa es su decisión como pareja, pero debes saber algo, tu padre, no me has preguntado cómo murió, te lo diré – aprieto el reposabrazos y me dispongo a confesar una de las mayores vergüenzas de mi vida.
*****
VALERIA
Mi madre toma aire, parece que es muy difícil lo que me va a decir, por alguna razón me lo estoy imaginando.
— Yo lo asesiné durante nuestra ceremonia de apareamiento – baja la cabeza y sus nudillos casi están blancos de apretar la silla
— No fue por el control de mi magia, fue, porque en mí domina la parte vampírica y en el frenesí, no pude detenerme yo… literal chupé su sangre hasta llevarlo a la muerte.
Aldric y yo nos quedamos en silencio, qué decir ante eso.
— ¿Pero por qué debes ser tú quien reclame ese trono que ni siquiera deseas? – me volvió a cuestionar molesto
— No quieres ser la Reina del Reino Oscuro, ni siquiera te interesa el reinado que te ofrezco, ¿por qué no se lo dices? Que deje de querer ganar una corona que no ambicionas. ¿Por qué debemos luchar esta guerra?
— ¿Entonces qué sugieres? – me aparto un poco colocando las manos en su pecho
— Dejamos que cualquiera tome el control y volvemos a estar en las disputas de las fronteras, en el odio y la lucha constante con el reino oscuro. Nuestra hija va a ser una Selenia, ¿vivirá marginada toda la vida en tu castillo? ¿Acaso los lobos querrán a una criatura del Reino Oscuro como su gobernante?
— ¡El que se meta con mi hija le arranco la garganta, así de fácil!
— ¡Todo no se soluciona de esa manera, Aldric! – exclamo también, estoy tensa con todos empujando de un lado y otro.
— También está lo de la puerta, Gabrielle no aguantará para siempre, yo sé cuáles son sus planes, necesitamos la fuerza de los dos Reinos unidos para luchar o si no, todos moriremos.
Se queda callado ante mis palabras.
Aldric es muy fuerte, pero no es invencible, los hombres lobos solos no pueden luchar contra lo que se va a escapar de esa prisión cuando la magia de las Selenias merme.
— Yo hablaré con ella mi amor, pero dame tiempo. Aldric, yo no quiero ser la Reina de nada, yo solo quiero vivir en paz con mi familia, pero al menos, asegurarnos que la persona que tome el trono del Reino Oscuro sea un aliado y no un enemigo – acaricio su mejilla y él extiende sus brazos para abrazarme.
— Bien, haremos lo que desees – responde suspirando y besando mi cabello con suavidad.
— No he tenido aún noticias de Beof y eso me preocupa un poco, espero que Celine pueda llegar a él a salvo, entonces veremos que hacer.
— No me ha convocado con la magia que coloqué en ella. Intentaré ponerme en contacto - respondo sin saber, que pronto tendríamos que involucrarnos en esta guerra, quisiéramos o no.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...