NARRADORA
¡Las demás iban a flipar cuando lo supieran!
—Nena, ¿de veras estás bien? ¿Cómo te voy a golpear la cabeza? —Drakkar estaba que no entendía nada.
—Vamos de regreso, esto es muy fuerte, necesito tiempo para procesarlo —lo tomó del brazo y Drakkar miró a su amiguito semierecto que se había quedado con las ganas.
—¡Y tú! —Lyra se giró de repente hablando con la sombra.
— ¡Procura que no se filtre más de esas… esas intimidades a mi mente o eres espectro muerto! ¡Piérdete hasta que te necesite!
Señaló entre la oscuridad del bosque, resoplando y echando a andar con su macho que se había quedado con las ganas.
Pero el que sí se estaba desquitando todo era Laziel.
Fueron tantas las veces que sus hermanas se burlaron de su posible relación con la mujer que ahora gemía sobre él.
Que estaban de metiches, arruinándole los pocos momentos de abordarla a solas.
En una esquina oscura del palacio, como dos clandestinos, la hechicera estaba con el vestido subido hasta la indecencia.
Sus piernas alrededor de la cintura de Laziel, sus muslos se contraían con el subir y bajar de su cuerpo, cabalgando sobre la dura polla que la tenía empalada desde abajo.
La mente de Lavinia estaba ardiendo de lujuria.
Su espalda sudorosa contra la pared de piedra, sus pechos al descubierto y chupados por la boca de su hombre.
Sus ojos cegados con una bruma oscura de la misma magia poderosa que rodeaba su blanca piel, como manos lascivas acariciándola.
Su boca tapada y los gemidos solo se escuchaban en la mente de ambos.
Laziel resoplaba cargándola con las manos en sus nalgas, rebotando arriba y abajo, sintiendo tanto éxtasis cada vez que ese coño caliente se lo tragaba y escupía.
Su polla vibraba emocionada, sus testículos a punto de correrse en la apretada vagina.
Justo follándose a su hembra, lo sorprendió el llamado de Lyra y “sin querer” se filtraron los pensamientos cachondos de Lavinia.
A ver después quién se iba a atrever a decir que ella lo había escogido por desesperación.
“Aahhh justo ahí, ahí… Laziel, Laziel…” comenzó a llamar su nombre entre gemidos como cada vez que se iba a correr.
Sus labios fueron liberados de la mano oscura que los tapaba y Laziel la besó con locura y deseos ardientes.
La sintió vibrar alrededor de su miembro y embistió dos o tres veces más, profundo, duro, como a ella le encantaba que se la cogiera.
—Mmnnn Lavi… —gimió con los escalofríos bajándole por la espalda, dejando que la magia de ella lo invadiera.
La amaba, aunque era más débil que la suya, pero le encantaba cómo lo reclamaba, su pureza y hasta timidez… su preciada luz.
La abrazó, mientras chorros abundantes de su semilla llenaban su feminidad y la fortalecían.
Sintiéndola temblar orgásmica, clavándole las uñas en la espalda con esa pasión con que se entregaba a él.
Sus almas vibrando como una sola.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...