NARRADORA
—Ssshh… —siseos excitados salían de los sexis labios masculinos.
Sonidos obscenos, llenos de saliva y lujuria, inundaban la habitación.
Drakkar espabiló de una, porque era imposible seguir durmiendo mientras le comían la polla descaradamente.
—Mmnnn… —las vibraciones de la garganta de Lyra lo tenían con todos los músculos tensos, luchando por no clavársela a fondo.
La succión de esas mejillas estaba a punto de ordeñarle la vida.
“Ssshh bebé, cómo sueltas lechita… mmnn… más, mi macho… ahh, qué delicia, córrete en mi boca.”
Palabras sucias le violaban el cerebro, se escapaban de Lyra, que lo creía aún inconsciente.
Drakkar se incorporó, apoyándose en los codos para verla entre sus piernas.
La plateada cabellera bajaba y subía.
La pequeña mano se apretaba en la base de su polla, dándole un caliente masaje.
Diosa… era hermosa y más con esa expresión de mujer descarada y seduce hombres.
A él lo tenía de rodillas.
Veía su pedazo de carne tieso entrar y salir mojado en medio de esos labios gruesos y rojizos.
La acelerada respiración de Lyra caía sobre su abdomen contraído.
—Mmnn… —Drakkar echó la cabeza hacia atrás, apretando las pieles bajo sus poderosos puños.
Su cabello negro cayó sobre sus hombros, los afilados caninos rechinaban… por todos los cielos, no aguantaría mucho.
Su mujer estaba tan concentrada mamándolo a fondo, que ni cuenta se había dado de su despertar, hasta que la lascivia tomó el control de Drakkar.
Plop.
De repente, el delicioso caramelo fue quitado de las garras de esa Alfa golosa.
—¿Qué?… Aah —Lyra subió la cabeza para ver a un intimidante lobo abalanzársele.
El cuerpo robusto de su macho la presionó contra la cama, besándola profundamente, saboreándose en su boca.
A Lyra ni siquiera le dio tiempo de sentirse avergonzada por haber sido pillada chupando de la manguera.
Drakkar estaba en modo salvaje, dominante y cachondo.
—Lyra, quiero lamerte el coño también… —su voz resonó ronca, haciéndola estremecer.
Su cabello sostenido de manera posesiva, acercando sus respiraciones entre jadeos.
La Alfa vio a esos ojos oscuros con destellos rojizos, Khalum cerca de la superficie, deseando reclamar a su mate.
—Hazme lo que quieras, mi macho… yo te pertenezco…
El corazón de Drakkar se saltó un latido al escucharla.
Separó los pétalos con dedos impacientes que se colaron en el interior de la estrecha vagina.
Tenía que prepararla para que lo recibiera, moría por montarla, por penetrar en este embriagante agujerito donde ahora metía su lengua lasciva.
“Gggrr, joder, qué mojadas están… me encanta tenerlas así, empapadas en dulces jugos… sshh… gime más, mamacita…”
Khalum se ahogaba como su parte humana.
Ambos practicando esta posición pervertida que su mujer le enseñó.
—Ssshh… —el siseo se escapó entre los caninos de Drakkar cuando Lyra lo recompensó de nuevo.
Comenzó a empujar hacia abajo su gruesa polla, con cuidado de no ahogarla, pero follándose con deleite esa resbalosa boquita.
El cuarto se llenó de olor a feromonas salvajes y perfumadas; a crudo apareamiento, sombras eróticas se movían sobre la cama.
Drakkar sintió en el preciso momento en que Lyra se corrió por su cunnilingus.
Los fluidos rodaron por sus papilas y babilla, tragó y profundizó aún más.
Su dedo del medio no dejaba de masturbar vigorosamente el clítoris de su hembra hasta mamarle la última gota orgásmica.
Las garras de la Alfa se hundieron en los duros músculos, la otra mano masajeaba los testículos de su macho buscando liberarlo.
La polla de Drakkar seguía goteando sin cesar en su garganta, mientras Lyra gritaba mudamente, temblando por todo su cuerpo.
Intenso y visceral, así era el amor de ambos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...