Entrar Via

Obligada A Amarte romance Capítulo 12

Claudia

A pesar de que deseo odiarlo con todas mis fuerzas, nada más no puedo. Lejos de esa faceta arrogante y ególatra que me hace querer asesinarlo, me he dado cuenta de que no es tan malo como imagine, bueno, no puedo suponer eso solo porque me salvo prácticamente la vida. La señora Clara me ha contado un poco más sobre él, al menos algo diferente a lo que siempre me había dicho, ahora sé que es huérfano y que la señora que le afecto en la fiesta es en realidad el único familiar que le queda, ya entiendo por qué cuando la señora Clara me anuncio el evento me advirtió que estarían presentes personas muy importantes y su familia, cosa que me confundió en un primer momento al no haber sido presentada a ninguno en ese momento.

Quizás ha sufrido mucho y es por eso que actúa de esa manera, he leído que las personas crean corazas a su alrededor para evitar que los sigan lastimando, pero siempre queda una hendija, un pequeño agujero por donde entrar. Pero la pregunta ahora es; ¿Quiero yo entrar en ese corazón? Quizás nunca logre penetrar del todo, sin embargo, es posible que le ayude a manejar sus sentimientos de mejor modo, después de todo yo también he sufrido mucho durante toda mi vida. El saberme despreciada por mi propia familia, que amaba más a mi hermana que a mí, repudiada luego por esas mismas personas que debían amarme cuando mi hermana menor murió para finalmente ser vendida a un desconocido que se convirtió de la nada en el único familiar que me queda.

Entiendo que no está bien nuestra unión, entre nosotros no hay amor, ni siquiera nos conocemos y lo poco que hemos visto del otro es esa parte combativa, ni siquiera entiendo por qué desquito con él la rabia que siento por culpa de mis padres. Probablemente, sea porque en él veo reflejado el triunfo de mi familia. Tengo que olvidarme de ellos, hacer de cuenta de que no existen, como quisiera poder cambiarme el nombre y dejar de llevar ese apellido que me recuerda un pasado tormento y humillante.

—Hemos llegado —anuncia trayéndome de vuelta al presente—. No bajes sola, permite que te ayude al menos ahora —pide amable.

—Gracias —accedo porque ya quiero que esta guerra sin sentido acabe.

Aún quiero irme muy lejos de él, pero por ahora no me conviene, no puedo valerme por mí misma con total capacidad, además sin dinero ni un trabaje que me haga independiente, no puedo hacer otra cosa más que seguir viviendo de la limosna. Baja una silla de ruedas del maletero del auto, aún conserva el plástico transparente en algunas partes, ¿De verdad compro una nueva para mí? Unas veces me parecen genuinos sus actos y otras veces es un imbécil que me irrita en sobre manera.

—Te llevaré a tu habitación, esta no es tan grande como la que ocupabas en la mansión, pero no por eso deja de ser cómoda —informa haciendo que recuerde una de mis tantas preguntas.

—¿Por qué debemos dormir en habitaciones separas? Somos esposos, no es normal que cada uno tenga su propio cuarto —expongo mordiéndome la lengua al instante.

—Pensé que te gustaría así, dices odiarme por haber pagado por ti, no quiero que pienses que tienes alguna obligación —contesta sin emociones.

—Tienes razón, olvidaba que era una compra, sin embargo, nada podrá obligarme a amarte ni a entregarme a ti —espeto con algo de rudeza.

—No te preocupes, mis gustos no caen tan bajo. Tú simplemente eres una inversión y como tal espero aumentar tu valor —argumenta sonriendo de medio lado.

—¡Eres una maldita rata asquerosa, te odio con todas las fuerzas de mi ser y espero que algún día pagues con sangre todo el daño que me haces! —exclamo volviendo a sentir la furia, correr por mis venas, estuve a punto de verlo como un ser humano cuando simplemente es una escoria pusilánime.

—Cuida tus palabras, esposa, no me hagas desear cobrarme cada uno de tus insultos —susurra seductor sosteniendo mi cara para evitar que desvíe la mirada.

—Puedes hacer lo que se te venga en gana, jamás lograras que te vea de otra manera, que no sea con desprecio —dije sosteniéndole la mirada, clavando en sus ojos mi propio odio.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Obligada A Amarte