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Obligada A Amarte romance Capítulo 22

Fernando

Me parece una locura de todo lo que me he enterado en las últimas horas sobre Richard, se supone que somos como hermanos y, sin embargo, desconocía por completo que estaba casado, de hecho o tenía ni puta idea de que es viudo y que aparte de todo encontró a su familia, o lo que queda de su familia. Su actual esposa parece ser de carácter fuerte, una excelente cualidad para controlar a un hombre tan cerrado como Richard. Pero al mismo tiempo, pude darme cuenta de su nobleza por la manera en la que no se fio de mis palabras en pro de proteger a mi amigo.

Andrea tiene razón, en decir que esta vez Richard Mobasseri se topó con la horma de su zapato, aunque desconozco como fue que se dio ese matrimonio entre ellos, espero que no haya sido por ningún medio deshonesto, aunque conozco a mi amigo y la manera en la que se rehusó volver a ayudarme con las cosas que hacen los chicos, que no es que sean ilegales, simplemente buscan la manera de pasar desapercibidos y sin dejar rastros o teniendo cuartadas cuando les he necesario.

—¿En qué piensas amor? —pregunta mi hermosa esposa interrumpiendo mis pensamientos.

—En ti, como siempre —susurro volteando hacia ella para tomarla entre mis brazos—. Tú eres el único ser en este universo que domina cada uno de mis pensamientos —alego mirando fijamente a sus ojos.

—No seas tan adulador, dime en que piensas realmente —alega con una sonrisa pintada en sus labios.

—En las cosas que desconozco de la vida de Richard, creí que éramos hermanos, sé que no tenemos la misma sangre, pero crecimos protegiéndonos entre nosotros mismos —comento.

Celin sale de mis brazos y camina en silencio, parece reflexionar en mis palabras, es lo que siempre hace cuando necesita que yo entienda las situaciones sin complicaciones.

—Todos tenemos secretos, algo que solo deseamos para nosotros cuando nos da felicidad o algo que queremos ocultar porque demuestra que nos hemos roto, el que seas un hermano de sangre o no, no significa que debas saber todo de su vida —alega—. Fíjate en mi hermano y yo, tú ni siquiera has tenido la oportunidad de conocerlo, yo no sé nada de su vida ni de su paradero —hace una pausa, el tema de su hermano siempre es doloroso para ella—. En fin, lo que te quiero decir es que cuando despierte no le atosigues a preguntas, no viniste a informarte de su vida privada, sino a ver que estuviera bien luego de su accidente, lo único que en este momento debe importarte es su salud y estar ahí para darle el apoyo que seguramente necesitara —finaliza.

Como no amarla cuando es ella quien orienta todo en mí, mis pensamientos, mis decisiones, mi vida entera, estoy seguro de que sin ella en mi vida estaría perdido.

—No sé, si exista la posibilidad de amarte más de lo que te amo cada día —declaro.

—¿Qué te puedo decir? Es el efecto que causo en las personas que me rodean —replica coqueta.

—Espero ser el único en sufrir ese efecto, porque soy capaz de quitar de mi camino a quien se le ocurra…

—Deja el ataque de macho celoso, sabes que mi amor es solo tuyo, además ya no tengo escapatoria, me llenaste de hijos para asegurarte de atarme por siempre a tu lado —dice callando mis palabras.

—No te recuerdo rehusándote mientras te los hacía, de hecho me parece recordar como lo disfrutabas —susurro cerca de sus labios.

—No era la única que lo disfrutaba, cariño —contesta y termina de acabar con el espacio que separa nuestras bocas.

Nos besamos iniciando un amasijo de caricias, gemidos y jadeos que resuenan en las paredes de la habitación de hotel en el que estamos, amarla de esta manera me sabe a gloria, sus besos y su piel me siguen sabiendo tan dulces como la primera vez que los probé, nunca me cansaré de adorar su perfecto cuerpo a pesar de haberme dado hijos, adoro cada una de las marcas impresas en su piel, porque son el recordatorio de que me eligió a mí por sobre todos los hombres del planeta.

Hannah

Antes de volver decidí investigar un poco sobre lo que ha sido de la vida de Richard durante estos tres años, y me he llevado una muy desagradable sorpresa, una foto de él junto a una mujer prácticamente idéntica a mí, son mínimos los detalles físicos que nos diferencian. Aunque es visible que me lleva un par de años, nadie sabe quién es ella, todo lo que se conoce o lo que el investigador encontró sobre esa mujer es que es la esposa del abogado Richard Mobasseri, desde hace dos años y que recientemente celebraron su segundo aniversarios de bodas en el que lucen muy felices. La foto que tengo en mis manos es precisamente de ese día, aunque por circunstancias desconocidas ella sufrió un accidente y ahora vive junto a una amiga. Por otro lado, Richard sufrió también un accidente automovilístico del cual, lo único que se ha dado a conocer es que está estable.

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