Richard
Es sorprendente la manera en la que una persona puede obrar de manera tan positiva en la vida de otra persona, hasta hace poco no había establecido ningún vínculo con mi abuela y ahora gracias a ella es que me he levantado y en vez de ahogarme con los desastres que se me vinieron encima estoy trabajando para encontrar soluciones. Confieso que me he visto tentado de pedirles ayuda a los amigos de Fernando, pero sus métodos aún me causan cierto desagrado, los dejaré como última alternativa, mientras tanto utilizaré mis propios métodos para investigar qué tanto de lo que dijo Hannah es cierto y para saber dónde exactamente se encuentra Claudia, no iré por ella tengo que respetar su decisión y tratar de resolver todo antes de pedirle una nueva oportunidad, pero al menos sabré si está bien o si corre peligro.
No he querido salir a la calle todavía, me siento incómodo con la mirada de las personas puestas sobre mí, aunque mi abuela tiene razón, no tengo que esperar a que Claudia regrese para poder recuperar mi rostro, puede ser uno de mis motivos más no el fundamental, únicamente que aún debo de esperar al menos unas tres semanas más hasta que mis heridas hayan sanado, el cirujano recomienda por lo menos un año, por unas cosas del tejido cicatricial, pero igual no tienen inconveniente en hacerlo con apenas casi dos meses, le pedí a Andrea que me diera información sobre él y al parecer es una eminencia en su campo.
Tengo varios días instalado en la mansión de mi abuela y no me adapto aún, soy más de lugares pequeños y cómodos, estas propiedades tan inmensas parecen un laberinto sin fin, pero al menos es agradable sentirme en compañía y poder tener conversaciones tan agradables con ella, me ha contado tantas cosas sobre mis padres y me ha ayudado con su mirada perspicaz a mirar algunos asuntos de trabajo, aunque sería egoísta de mi parte, no admitir la destreza y lucidez empresarial con la que se maneja, sus empleados la respetan en gran manera y muestran disposición laboral en cualquiera de los campos, eso solo habla del buen desempeño de su jefe.
—Señor, la señorita Andrea le espera abajo —informa la sirvienta de mi abuela, no quise que la señora Clara viniera conmigo, es mejor que ella se quede a cuidar del departamento, ya que he mandado a que desocupen la mansión para que quede a disponibilidad de Hannah.
—Gracias —Salgo de la habitación que me fue asignada, odio tener que valerme de un bastón, pero como la misma Andrea me ha dicho, pudo haber sido peor, pude haber muerto, y, sin embargo, aquí estoy.
—Richard, ¿Cómo estás? —saluda al verme y se acerca a mí para ayudarme a terminar de llegar.
—Hola, Andrea, digamos que sigo vivo y ya eso es mucho decir —sus ojos me miran con reproche—. ¿Qué quieres que te diga? Me estoy muriendo por una mujer que no sé dónde demonios se metió y que tengo a una resucitada que es la culpable de que todo lo que empezaba a ir bien se fuera a la mierda —bufo.
—Bueno, con respecto a tu resucitada, parece que los datos que aporto son ciertos, a las afueras existe un lugar en el que según el informe que me dio el detective se llevan prácticas sexuales brutales, el área da a un bosque —informa y me entrega una carpeta con fotos—. Las mujeres en ese sitio nunca ven la luz del sol, están disponibles las veinticuatro horas al día todos los días y tienen que soportar todo lo que los clientes de ese antro quieran hacerle, sin importar si las matan en el acto, solo son reemplazadas y ya —a medida que Andrea habla y que paso las imágenes una a una me voy sintiendo más y más miserable, puse en duda la palabra de Hannah sin antes investigar si lo que decía era falso o la verdad.
¿Pero por qué no se notan secuelas de los traumas que seguramente sufrió? No comprendo por qué se muestra tan competitiva, tan fuerte, su estabilidad emocional y mental no se asemeja en nada al de esas mujeres que luego de haber sido violas sufren lo indecible al estar frente a un tribunal y señalar a su agresor.
—Y no es todo, al parecer una pareja fue asesinada por haber ayudado a una de las mujeres a escapar —necesito que alguien me ayude a entender cómo es que tiene tanta estabilidad después de haber vivido tanto.
—¿Es todo? —demando sintiéndome culpable, me dejé llevar por los rumores de su infidelidad, permití que mancharan su nombre y no solo eso, yo me atreví a enamorarme de otra mujer.

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