Entrar Via

Obligada A Amarte romance Capítulo 46

Claudia

No sé cuánto tiempo he pasado atada a una silla sola dentro de lo que supongo es una habitación, nadie me dice nada ni siquiera vienen a asegurarse de que siga con vida, aunque inmóvil como estoy, no hay mucho que pueda hacer para que yo misma me quite la vida. Quiero ser fuerte no mostrarles lo asustada que estoy, pero la verdad es que no puedo evitar pensar en que voy a morir y nunca más volveré a ver a Richard, porque por más que me hayan dicho que esto fue planificado por él, no les creo.

—Espero estés feliz, hemos traído a alguien que de seguro deseabas ver con toda tu alma —pregona el mismo sujeto que me hablo en el auto.

—Déjame ir, por favor, te juro que te pagaré mucho más dinero del que te dieron por tenerme aquí —insisto.

—¿Claudia? ¿Eres tú? —es la voz de Richard, pero ¿Qué hace aquí, entonces si fue el que me mando a secuestrar? No quiero creer que si es así, pero no comprendo que hace aquí.

—Eres muy descortés con el señor, él viene muy emocionado a verte y tú únicamente hablas sobre escapar de aquí —alega con burla el sujeto acercándose a mí.

—Richard, dime que tú no eres el responsable de esto —suplico, dejando que de nuevo el llanto me gane bajo la incertidumbre.

—¡No, jamás cometería de nuevo ese error, te prometí no volver a hacerte daño! —exclama seguido de un quejido, lo golpearon, estoy segura de eso.

—¡Qué lindos! —la voz femenina me hace estremecer—. Es hora de recordar nuestras promesas, les recuerdo, que yo les prometí que me las pagarían, les jure que nunca estarían juntos y es lo que pienso hacer en este momento —manifiesta con placer.

Me suena familiar la voz, pero no logro identificar de quien se trata.

—Hannah, déjala ir a ella, tu problema es únicamente conmigo —demanda Richard.

—Esta maldita perra tiene que pagarme el haberte engatusado, si ella no se hubiese cruzado en mi camino ahora mismo tú y yo seriamos muy felices, pero no, tuvo que aparecer ella y quitarte la venda de los ojos, por su culpa es que tú has investigado todo sobre mi vida cuando creíste que estaba muerta, sin embargo, nada de eso te sirvió para prevenir el lamentable final de ambos, me quedaré con todo tu dinero y luego iré por el de la urraca de tu abuela —confiesa al tiempo que me descubren los ojos, me horrorizo al ver la mirada trastornada de esa mujer, está desquiciada.

—Ella no tiene nada que ver en eso, desde que supe de lo de tu amante tuve mis sospechas, pero por cobarde no quise saber nada más, me conforme con enterrarte y tratar de olvidarme de ti —contesta mientras tira de su amarre.

—Quizás sea cierto lo que dices, pero de igual forma ella hizo que te enamoraras de ella y no se lo voy a perdonar —decreta antes de acercarse a mí y propinarme una fuerte bofetada que me hace girar la cabeza a un lado.

—Déjala en paz maldita loca —grita Richard. Ella simplemente se para a mi lado y me toma del cabello con fuerza, entorno la mirada llena de odio directo a sus ojos para demostrarle que no le tengo miedo y que haga lo que me haga no voy a suplicar por piedad.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Obligada A Amarte