Entrar Via

Tú la elegiste a ella, él me eligió a mí. romance Capítulo 105

Capítulo 105

Se detuvo y miró a Lucía con desesperación.

- Fuiste vos la que creyó en mí, Lucía. Cuando yo no tenía nada, cuando estudiaba con libros prestados, tú eras la única que me decía que iba a ser grande. Tú me dabas fuerza. Victoria solo me quita energía. Extraño eso. Extraño sentir que alguien me admira por lo que soy.

Lucía escuchó su discurso. Era patético. Era el lamento de un hombre que había vendido su felicidad por oro y ahora se quejaba de que el oro estaba frío.

- Fernando, tomaste una decisión -dijo ella, implacable-. Querías el atajo. Querías el éxito rápido. Lo tuviste. Tienes el puesto, tienes la casa, tienes el auto. Yo lo acepté. Tuve que reconstruirme desde los escombros que dejaste. Vos buscaste esto.

Y si no te gusta el lugar donde estás, puedes irte.

Renuncia. Divorciate. Comienza de nuevo. Pero no vengas a llorar a mi oficina esperando que yo te arregle la vida otra vez. Ya no es mi trabajo.

Fernando la miró con resentimiento. Odiaba que ella tuviera razón. Odiaba que ella fuera tan fuerte.

-- Es fácil para ti decirlo ahora -escupió él-.

Estás sentada en la cima. Tienes a Alexander. E!

príncipe azul que te rescató. Pero ten cuidado, Lucía. No todo lo que brilla es oro.

- ¿A qué te refieres?

Fernando sonrió, una sonrisa torcida y maliciosa.

Vio una grieta por donde meter el veneno.

- ¿Crees que tu matrimonio es perfecto? ¿Crees que Alexander es el santo que te vendió? Sabes que tu esposo te engaña, ¿verdad?

Lucía se mantuvo impasible, aunque por dentro sintió un tirón. Recordó la confesión de Marifer en el baño. Recordó a Victoria insinuándose.

- Detente -advirtió ella-. No vas a conseguir nada por ahí.

- Te engaña con mi esposa -soltó Fernando, disfrutando del impacto de las palabras-. Con Victoria. Lo ha hecho durante años. Victoria me lo confesó en una de nuestras peleas. Se acostaba con él. Se reían de mí. Y probablemente se rían de ti también. Alexander no es fiel, Lucía. Es un De la Vega. Colecciona mujeres. Tú solo eres la que le sirve para la foto familiar y para mantener contento al abuelo.

Lucía sintió asco. No por Alexander, sino por Fernando.

- Ya lo sé -dijo Lucía con voz tranquila, mintiendo sobre cuánto sabía para desarmarlo-.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Tú la elegiste a ella, él me eligió a mí.