Capítulo 156
- Es un parásito -sentenció Matilde con disgusto -. Vive de la sangre de quienes le dieron de comer.
- Peor que un parásito. Es una termita. Se come la estructura desde adentro mientras sonríe en las fotos.
-¿Y Rodrigo no se dio cuenta? -preguntó Matilde, incrédula-. ¿Cómo es posible? Rodrigo está obsesionado con el dinero.
- No, no se ha dado cuenta -respondió Augusto con tristeza-. Está tan enfocado en mirar el plato de Alexander que no se fija en que su propio bolsillo tiene un agujero. La envidia lo ha dejado ciego, Matilde.
-¿Y la investigación de Estrada? -insistió ella-.
Dijiste que Roberto lo contrató. ¿Estrada no se lo dijo a Roberto?
- Ahí está la astucia del contador. Estrada solo le dio información parcial a cada uno, la información por la que pagaron específicamente. Roberto pagó por trapos sucios de Lucía. Estrada le dijo que Lucía estaba limpia. No le dijo nada sobre Fernando porque Roberto no preguntó por Fernando. - Augusto suspiró-. A mi nieto que Fernando Castillo roba a su familia política.
- Rodrigo es un necio-murmuró Matilde- Pero no deja de ser nuestro nieto.
- Y no es el único enemigo -añadió Augusto, oscureciendo aún más su tono-.¿Qué puedo esperar de su capacidad de juicio si hasta su propia esposa le está robando y no se percata de nada?
Matilde dejó la taza con un tintineo más fuerte de lo habitual.
- Elisa.
- Augusto, sabíamos que ese par no maneja muy bien la Fundación -dijo Matilde-. Siempre hubo gastos excesivos en flores, en caterings... cosas que atribuimos a la vanidad de Elisa.
- Es más que vanidad, Matilde. Es un desfalco sistemático. Sí, Elisa desvía dinero de la Fundación, eso lo sabíamos. Pero Estrada encontró algo más.
Elisa se queda con dinero extra a espaldas de Rodrigo.

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