CELINE
¿Dónde estoy? Acaso no me dormí en el Cementerio.
“Mía”
“Estoy aquí, pero tampoco sé dónde nos encontramos, parece el interior de unas mazmorras. Huelo algo interesante delante de nosotras”
¿Interesante? ¿Qué tipo de aroma era ese?
Miré a todos lados alerta, caminé a través de un oscuro pasillo.
Este sitio se sentía tan irreal, pasé las manos por las frías paredes de piedra y solo se escuchaba mi respiración y las pisadas de mis botines sobre el antiguo suelo.
No sabía a donde iba, caminaba a ciegas por este laberinto oscuro, o al menos eso creía… pero en realidad, algo estaba tirando de mi alma.
¿Estaría soñando?
El final del pasillo llegaba a una pesada y antigua puerta de madera con remaches ennegrecidos de acero y dos pesados postes atravesados cerrándola firmemente.
Como si fuese poco, cadenas oxidadas pero muy resistentes amarraban todo ese amasijo de seguridad.
¿Que rayos estaba detrás de esa puerta? Lo que fuese gritaba peligro por todos lados y yo no sería la que lo descubriría.
Sueño, o lo que sea, me iba de aquí.
Di la espalda, sin embargo, no había dado ni dos pasos cuando escuché el sonido de las cadenas cayendo al suelo, los cerrojos descorriéndose y el chirrido pesado de esa puerta abriéndose.
Todos los pelos de la nuca se me pusieron de punta.
Mierd4 qué clase de pesadilla es esta.
¿Me giro o corro como una loca?
Al final, como siempre tomo la peor decisión, terminé por girarme y mirar hacia la intensa oscuridad, parecía una celda bastante espaciosa.
Pensé que olería a viejo y sucio, pero un olor intenso a sándalo cosquilleó en mi nariz.
“Mmm huele muy bien ¿exploramos?”
Me asombré al escuchar a mi loba, ella incluso era más precavida que yo, pero me encontré dando un paso adelante y luego otro y otro, adentrándome en las profundas tinieblas, intentando adaptar mis ojos de vampira y mirar mi entorno.
Observé a mi alrededor, se veía como una celda de prisioneros vacía, sin embargo, todo cambió cuando miré al fondo de esta prisión.
— Pero, ¡¿qué carajos…?! — murmuré dando un paso atrás.
Debería haberme ido, ¿por qué me estoy comportando así?
“¿Es un sueño?, ¿no? Nada debe suceder”
Vi de frente a los iris más rojos e intimidantes que había observado jamás, eran tan opresivos que parecían congelarte el alma de solo una mirada.
— Esto… esto es un sueño… — murmuré para mí misma, intentando convencerme.
Estábamos tan cerca que nuestras respiraciones se intercambiaban y la mía, iba apresurándose a cada segundo, ¡me quedé congelada en el sitio!
— ¿Lo es? – me respondió a su vez bajando sus ojos por mi rostro, esa esencia a sándalo me envolvía dominante y ambigua, acariciando cada poro de mi cuerpo.
— Tan hermosa como imaginé, dime pequeña, ¿cómo te llamas?
— Yo… — le gritaba a mi cerebro que reaccionara y espabilara ¿qué me pasaba?
— Tu nombre, ahora, dímelo – ordenó implacable.
— Celine – respondí en un susurro
Bajó una mano, que creí, estaba apresada contra la pared y acarició mi mejilla hacia mi barbilla.
Su dedo rodeó mi boca y luego pasó sobre el labio inferior, lento y sensual, haciéndome entreabrirlos.
— Celine, me encanta, debe sonar excitante gemirlo mientras llego al orgasmo en tu interior.
¡Espera!… ¡¿Qué?!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...