Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 158

CELINE

Al fin logré articular, no podía hablar nada más, no podía revelar nada más, aunque quisiera.

Pensé que se enojaría, pero solo me dio una rara sonrisa siniestra que hizo que todos los cabellos de mi cuerpo se erizaran.

—Lo sé, traes ratas astutas a nuestra casa, pero no importa nena, tu esposo es el peor depredador de todos, me encargaré de destriparlas por ti—sonrió y sus colmillos brillaron peligrosamente.

Quise dar un paso atrás, sin embargo, sus brazos se cerraron sobre mi cintura y mi cabeza fue pegada a su pecho protectoramente, mi cuerpo entero fundido con el suyo.

Este hombre irradiaba peligro por todos lados y ni siquiera estaba físicamente aquí, sin embargo, entre sus brazos se sentía como el refugio más seguro para mí.

—Voy a hacer todo lo que me pidas, pero me pregunto, ¿qué obtendré yo a cambio?—susurró al cabo de unos segundos.

—¿A... a cambio?—¡Cómo se transformó la atmósfera tan rápido, ahora me estaba poniendo nerviosa! - ¿Qué... deseas?

—Sabes muy bien lo que quiero, Celine. Deseo devorarte completa pequeña mate, nunca había sentido tanta sed en mi vida.

Su aliento de repente se intercambió con el mío agitado, sus labios rozando eróticamente con los míos.

—Tomaré un adelanto de lo que me debes.

Y antes siquiera de procesar nada, fui asaltada con un profundo y delicioso beso.

Su boca se movía dominante sobre la mía, su lengua se coló para hacer calientes estragos en mi mente.

Sus manos acunaron mis nalgas y fui cargada sobre su cintura, tomada por sorpresa, me aferré a su espada y abrí mis piernas.

El mundo giró, la ilusión cambió y mi cuerpo cayó sobre suaves cojines.

Encima de mí, ese sexy vampiro chupaba mis senos expuestos, con sonidos indecentes.

Se aferraba a mis caderas mientras se meneaba sensual entre mis piernas abiertas como si estuviésemos haciendo el amor.

Juro que sentía el excitante cosquilleo en mi coño de su falo penetrándome lento y delicioso, una y otra vez, haciendo estremecer mis pliegues y apuñalando ese punto sensible que me enloquecía.

Nuestras pieles mojadas aumentaban la fluida y caliente fricción, los siseos y gemidos se mezclaban con la bruma en el aire.

Unos colmillos se cerraron sobre mi seno izquierdo y comenzaron a chuparme lascivamente.

Lejos de odiarlo o asustarme, terminé gritando ronca, cerrando los ojos en éxtasis, corriéndome como nunca, vibrando de puro placer.

Mis propios caninos de vampira salieron, mis garras se hundieron en su piel y me golpeó la necesidad de marcar a este hombre como mío, de beber de la sangre de su corazón hasta saciarme.

Siempre odié esta parte de mí, por lo que ese maldito vampiro le hizo a mi madre, porque lo que ellos representaban, por condenarme a vivir siempre con dolor en mi interior.

—Yo te haré amar a la hermosa y sensual vampira que reprimes; ella es mía, tu indomable loba también, todo me pertenece, todas son increíbles y únicas porque forman parte de ti, la más valiosa para mí.

Su voz se filtró en mi nube orgásmica haciendo aletear mariposas en mi vientre.

Abrí mis ojos para verlo mirándome profundamente, sabía que nada de esto era real, tantas preguntas agolpándose en mi mente confundida.

Al otro día me levanté con la sensación de que había olvidado algo importante, no sabía bien, quizás un buen sueño.

Solo tenía una idea fija en mi cabeza y con ella en mi cerebro, salí de mi carpa en dirección a la de mi mate.

Lo encontré ordenando el cambio de guardia de los guerreros.

—Buenos días, Celine, ¿dormiste bien?

—Prepárate esta noche, iremos al castillo, pero tienes que ir solo, no puedo lograr pasarlos a todos o Zarek sospechará y adiós al plan—lo interrumpí y se quedó en silencio por un segundo.

Se notó el asombro en su rostro, que luego cubrió con la indiferencia habitual.

—Bien, estaré listo esta noche para tomar el control del castillo.

*****

MERKALL (EL VIEJO BRUJO)

— Bien, bien, las cosas han sido mucho mejor de lo que imaginaba, ¡esa mujer es una joya, hija! - apreté las mejillas de Laila riendo eufórico - No imaginé que fuese la mate del príncipe Zarek y ahora está guiando al idiota de Dante a nuestra trampa.

— Mm que suertuda esa híbrida, lo que daría por ser la mate de ese antiguo tan poderoso - hizo un puchero inconforme, pero ahora mismo no estaba para sus tonterías.

— Ven, ven, planifiquemos bien y llama enseguida a Mirlo, que reúna a todas nuestras fuerzas, hoy en la noche asesinaremos al jefe de los vampiros que irá solo y tomaremos el control del castillo y del Reino Oscuro.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación