Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 409

BRENDA

Agazapada en mi forma de loba y amparada por la oscuridad, nos colamos a través de un hueco carcomido por la humedad en la madera de la casa de pesca.

Escondida entre dos botes, miramos a unos metros la figura de dos hombres conversando.

Obviamente, uno era Thesio y el otro se veía como un caballero alto, elegante, de pelo negro corto.

Todo en él parecía envuelto en un aura misteriosa.

Mi loba olfateó en el aire, se sentía extraño, una sospecha en nuestro pecho.

Aguzamos el oído para escuchar su conversación.

—…Necesito más de tu magia barata para tapar los rastros de mi participación en los robos a las tierras de Elliot Everhart —Thesio le decía autoritario, pero se notaba un poco nervioso

—. Esos bichos, debes desaparecerlos, como mismo los creaste con ese polvo negro.

—Los insectos morirán en menos de 15 minutos desde que abran los depósitos, usted lo sabe. Y con respecto a lo otro, no lo puedo ayudar tan fácilmente —le respondió el hombre con frialdad.

—¡Te atreves a joderme, engendro! —Thesio perdió la cabeza y lo agarró de las solapas con ira

—. Sabes que solo permaneces oculto en mis tierras, que hago la vista gorda con tus asesinatos ocasionales y vacas desangradas en el campo porque me eres útil. El día que no quieras cooperar, te entregaré yo mismo al Regente, chupasangre de mierd4.

Abrimos los ojos, asombradas.

Lo sospechaba, pero ahora lo estaba comprobando.

Thesio hacía tratos con otro ser sobrenatural, un vampiro oculto entre elementales.

Siguió amenazándolo, haciéndole demandas.

El hombre de cabello negro le respondía que no era un brujo, que solo tenía algunos trucos que le enseñó una hechicera que fue su amante.

—Te lo inventas como sea. ¡Procura que Elliot Everhart no me delate en el palacio o date por muerto! —Lo soltó de golpe, paseándose como un león enjaulado.

El hombre solo lo miró fríamente, pero yo podía ver la malevolencia en sus orbes grises.

De repente, miró hacia mi dirección.

Mi loba se encogió, ocultándose aún más en la oscuridad, el corazón nos latía desbocado.

Esperaba que no nos hubiese visto, pero si era un ser sobrenatural, quizás ya nos había descubierto.

¡Maldit4 sea, debía escapar!

—Por cierto, felicidades por su próximo casamiento. Supongo que pudo conquistar al fin a la mujer que codiciaba —le dijo de repente.

¡Hablaba de mí!

—¿Eso qué te importa? Concéntrate en mis pedidos —Thesio le respondió con molestia.

—Solo deseaba saber si tendría una nueva benefactora a quien rendirle cuentas o…

—¡Serás idiota! Brenda no conocerá de tu existencia, como nadie lo sabe ni lo sabrá. ¡Tus negocios son solo conmigo y recuerda, el día que no me sirvas…!

—Recuerde usted, Duque Thesio… —le respondió cortando sus palabras.

El peligro se podía oler en el aire.

— … que le puedo rebanar la garganta en un segundo e irme a otro Ducado. Quizás al del Duque de Everhart y brindarle mis modestos servicios.

Dio un paso adelante, lleno de intenciones asesinas.

Los afilados colmillos brillaban en la oscuridad. Thesio retrocedió con miedo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación