KATHERINE
“Kath, Vorath me dijo que Lavinia es como tú y muy poderosa, por eso se atrevió a alimentarla” —Elliot me explica.
“¿Una bruja poderosa?” —la miro hasta con miedo, tenía la esperanza de que fuese “normal”, ahora más que nunca debo cuidarla.
“Debemos, nena, ya no estás sola, Kath. Tenemos que protegernos más” —Elliot me asegura.
“Necesito que me ayudes a reorganizar todo el personal del castillo, haremos una limpieza general en el ducado, traeré a Aldo, Tomás y sus familias para que se queden en el castillo.”
Asiento de acuerdo, esas son gente buena y leales.
La estructura del castillo ya se dibuja, estamos entrando a los jardines y esta vez me siento con todo el sentido de pertenencia del mundo.
Ahora ya no soy la falsa Duquesa, tomaré el puesto de manera legítima, no permitiré que más serpientes conspiren justo dentro de mi casa.
*****
NARRADORA
En el Ducado de Thesio…
Salvatore tomó forma corpórea en una esquina oculta de la caballeriza detrás de la taberna Montaña Azul.
Aquí esperaría a esa mujer, la tal Zafiro, pero antes, necesitaba una botana, porque tanto utilizar sus poderes estos días y sin beber sangre regularmente, lo estaba debilitando.
Así que escuchó una conversación y se acercó, acechando en la oscuridad.
Enseguida, el olor a alcohol y el tufo a orina le dio en la nariz, que arrugó con disgusto.
A unos metros vio a dos hombres orinando contra la pared de madera del establo.
Tan asquerosos, y estos elementales se atrevían a cazarlo como escoria, incluso asesinaron a su familia al ser descubiertos.
Solo sobrevivió él porque se encontraba lejos.
—¡Te lo digo, idiota, la Duquesa de Everhart tiene una hermana loca! —esas palabras lo hicieron prestar más atención a uno de los hombres.
Parecía estar borracho perdido, sin embargo, juraba y perjuraba que él escuchó una conversación en el Sanatorio donde trabajaba como asistente.
Según él, la Duquesa de Everhart tenía una hermana gemela.
—Y escuché claramente la palabra magia —agregó arrastrando la lengua, cerrándose la bragueta después de guardarse a su amiguito.
—Ten cuidado con lo que dices, ¡estás hablando de nobles importantes, idiota!
—¡Idiota serás tú! Sé lo que digo, te puedes forrar conmigo, allá tú si no me crees —le gritó indignado y se marchó por el camino de piedra de regreso a la taberna.
Los ojos de Salvatore brillaban en la oscuridad, mirando a la presa que se había quedado sola, medio mareado, recostado a la pared.
Se acercó sigiloso, el olor a sudor y a acre le daba asco, pero esta era su vida ahora y, para sobrevivir, le hincaría el diente a lo que fuese.
Cuando el borracho reparó en la sombra que lo acechaba, ya era muy tarde, apenas y le dio tiempo a gritar cuando fue asesinado y drenado, brutalmente.
Salvatore arrastró su cuerpo hasta la cloaca de desagüe, destapó la pesada placa de hierro y arrojó el cadáver dentro, no sin antes camuflar sus dientes con desgarros que imitaban a un animal salvaje.
Le costó trabajo y muchas monedas, casi nadie conocía de esa otra hermana.
La rastreó hasta un sanatorio, parecía haber sido internada por problemas mentales, pero ahí quedó todo.
—Maldit4 sea —Rosendo bajó hasta el fondo su vaso de alcohol.
Esa institución fue quemada y dejada en los cimientos por algunos pacientes que se salieron de control.
El sitio entonces fue investigado, parecía que abusaban de los internos.
Clausurado y sin muchas personas alrededor, solo pudo dar con una secretaria, que por algunas monedas le dio un registro y le habló poca cosa de la paciente que le interesaba, la tal Katherine.
Ni siquiera se sabía, con tanto descontrol, si ella había muerto en el incendio. El director muerto a puñaladas por un paciente.
Ese lugar era un pulguero.
Rosendo se disponía a irse, solo había pasado a visitar a su hermano en este ducado para seguir y darle su reporte al Duque de Everhart.
Sin embargo, algo llamó su atención.
Del otro lado del salón, un hombre armaba una algarabía.
Parecía que pedía más cerveza y sin pagar, normal en este sitio, pero Rosendo abrió mucho los ojos al reconocerlo.
Enseguida bajó la cabeza para rebuscar en su bolso de cuero, donde tenía los documentos obtenidos del Sanatorio.
Esa cara, le sonaba conocida…

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...