NARRADORA
No podía controlarlos por completo, al menos no sin luchar un poco, ellos no le temían, más bien la luz que había en ella los llamaba a devorar.
Nyx odiaba cada vez que tenía que enfrentarse a uno de estos bichos, no sabía cómo su padre y su hermano podían convivir con esas abominaciones.
Invocó su Espada de Centellas para ponerlo en su lugar, esos espectros solo entendían por la fuerza del poder, pero antes de dar un paso adelante…
—Ya basta—. La voz fría de un hombre se escuchó desde el interior de la sombra espectral que dio un grito agudo.
Ahora sí que no se reía tanto. «Oh no, el amo lo había sorprendido haciendo travesuras, ¡solo quería jugar un poco con la lucecita!»
Nyx vio salir dos manos desde el estómago del espectro, tiró hacia los lados como rasgando su piel inexistente.
El chillido la hizo taparse los oídos y de repente, la sombra de oscuridad se disipó para dejar al descubierto a un hombre joven, saliendo del interior del ser espectral.
—Odio cada vez que haces estas cosas—. Nyx bufó con molestia al pelinegro.
Su cabello sexi revuelto hasta los hombros, estatura alta, músculos fibrosos, ojos dorados que la observaban como un zorro astuto.
—Si me odias tanto, ¿para qué me llamas? Estaba ocupado—. Laziel miró a su hermana casi con aburrimiento.
Se encontraba en el mundo espectral haciendo experimentos con algunos de los muertos del tío Zarek.
Algo mucho más divertido que lo que sea que Nyx le fuera a proponer.
—Siempre estás ocupado, Laziel, eres el más ocupado del mundo mundial.
—¿Y entonces?…—. Laziel ni se inmutó.
Nyx apretó los dientes. Joder con sus hermanitos, Lyra la elevada y Laziel el idiota presumido de los espectros.
¡Ni siquiera se podía discutir con él!
Podía estarse cayendo el cielo, que él siempre estaba más tranquilo que su padre y eso que ya Silas era inexpresivo.
¿Acaso nadie era normal en su familia?
—Bueno, necesito que me ayudes a trasladarnos al feudo De La Croix—. Comenzó a explicarle y ante la ceja levantada de su hermano tuvo que seguir con la explicación.
—Sí, sí, ya sé que está Lavinia, pero sus portales no pueden llevar a tantas personas a la vez y ahora, en adición, está tío Beof y los tíos gemelos—. Le explicó.
Resopló un poco y se alejó con prisas, a la máxima velocidad de su parte vampírica, hasta llegar al burdel.
Al dejar la línea de protección de la arboleda, su cuerpo fluctuó transformándose en fina niebla que voló hasta el segundo piso y entró por la ventana semiabierta.
Una vez en la habitación de la Madam, Nyx observó que todo se encontraba en orden.
La hechicera madura, permanecía acostada en la cama.
Con suerte, cuando despertara no se acordaría de la traumática vivencia de estar encerrada en su propia mente y ser “parasitada” por otro ser.
Nyx decidió buscar a Amara con su propio cuerpo, no había tiempo para más engaños, sin embargo, saliendo por la puerta del cuarto que comunicaba con el despacho, escuchó unos pasos apresurados en el pasillo.
Sabía bien de quiénes se trataban, a penas sintió los golpes en la puerta, los mandó a entrar.
—¿Nyx, ya cambiaste?—. Amara pasó con los ojos muy abiertos, a todas estas no había confesado quiénes eran sus cómplices, pero Beolf no era tonto y ya se lo olía.
El lycan cerró detrás de él la puerta y le dio una mirada profunda a la Selenia.
—Tal y como lo imaginé…

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...