NARRADORA
—Tío Beof, esto… fue para ayudar a encontrarte con tu mate, mira qué felices se ven—. Nyx respondió con cara de circunstancias.
—Tú y yo hablaremos luego, más todas las demás cómplices que ya voy haciéndome una idea de quiénes son, así que Madame de un burdel, ¿no?—. Beof no se podía creer que incluso lo engañó en su cara, ¡y dándole consejos y todo!
—Cariño, lo hicieron por mí, yo fui la culpable…
—No hay tiempo para esto…—. Nyx interrumpió la escena melosa de su amiga con el guardián.
El olor a apareamiento la tenía mareada hasta ella, su parte lobuna no queriendo acercarse mucho a los recién marcados.
—Tus padres y los míos van para el feudo De la Croix—. Y con esas palabras, todos se pusieron en tensión.
Incluyendo a Beof, que ahora aterrizaba en las cuentas que le tendría que dar al padre de su mate, por desvirgarla en una habitación de burdel, sin siquiera pedirle los buenos días.
—Iré a recoger a los gemelos lycan y luego las rastreo en el bosque, no demoro—. Beof las sacó del burdel, que apenas despertaba.
Ahí las “trabajadoras” lo daban todo en las noches y por el día recargaban las baterías.
Amara recibió un beso en los labios.
—No te preocupes, nena, hablaré con tus padres, todo va a estar bien—. Le aseguró a su compañera antes de irse.
— Eee… Vicky va a estar con los gemelos - Amara agregó, dándole una sonrisa algo avergonzada.
— Claro, como no podía faltar— Beof bufó, parece que ninguna se había perdido el complot.
Amara se quedó mirando su voluminosa espalda mientras se marchaba con grandes pasos.
—Toma, esto es tuyo, te lo ganaste por tan “duro trabajo”—. Nyx le pasó la letra del pagaré con burlas en el rostro, disfrutando de las mejillas carmesí de su amiga.
—Varios clientes anoche se quejaron de los estruendos, menos mal que no soy de verdad la dueña, si no me tendrías que pagar los daños de la habitación, pillina.
—Búrlate, que ya me llegará mi momento cuando encuentres a tu mate, vamos—. Amara la tomó del brazo y la arrastró hacia el bosque.
—Además, Beof le dejó la tasa de ganancias del burdel, es más que suficiente—. Murmuró para convencerse a sí misma.
En poco tiempo estuvieron en lo profundo del bosque y se encontraron con el bello durmiente.
—Pft, debí imaginarlo, Laziel se sigue durmiendo en cualquier sitio—. Amara lo vio tan tranquilo, hacía mucho que no se encontraban, decidió probar una travesura.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...