NARRADORA
La mañana avanzaba y la fila de hombres lobo se movía sigilosa y con prisas por la selva.
Alertas en todo momento y pendientes a los ataques de depredadores.
Afortunadamente, no hubo grandes incidentes, solo salir corriendo de un pequeño grupo que los persiguió, pero se acercaban todos a salvo a la primera parada de descanso.
—Después de esos grandes árboles, hay un lago que es bastante seguro, los troncos no dejan pasar a grandes bestias —el guerrero experimentado le comentaba a Verak.
Detrás de ellos, los demás caminaban más relajados.
—Oye, mira a Drakkar como lleva a su hembra, ¿por qué no haces lo mismo conmigo?
Lyra espiaba con algo de diversión la conversación de una mujer con su macho.
—Ella es una loba delicada, pero mira tus pies, eres capaz de partir las piedras con esas costras.
—¡Pero serás…!
—Pft —Lyra se tapó la boca para no reírse a carcajadas, pero el resto de los hombres no fueron tan gentiles y estallaron en burlas.
Las pocas hembras restantes sonreían con simpatía a la mujer.
En realidad, también hubiesen querido ser llevadas sobre la espalda como Drakkar cargaba con su mujer.
La Alfa fijo los ojos plata en la nuca sudada de su macho y hundió la nariz en el nacimiento de su cabello negro, apretando los dedos en los fuertes hombros.
Tan lindo su lobito, ella bien podía llevarlo a él en una mano, pero Drakkar insistía en que se podía cansar y era débil.
Ellas no serían las que se negarían a estos gestos dulces.
—¡A callar todos! —el rugido enojado de Verak cortó el ambiente animado.
—¿Acaso se piensan que estamos a salvo? —los miró con severidad, fijándose en los ojos negros de Drakkar que ni siquiera había dicho una palabra.
Iba a abrir de nuevo la boca para hacerse el líder cuando un grito femenino los alertó.
—Alguien pide ayuda… —uno de los hombres miró a la derecha.
—Me suena a…
—¡VERAK, AYUDA!
—¡Es Nana!
—¡Ustedes quédense aquí, los otros conmigo! —Verak enseguida organizó a los guerreros y corrió en la dirección de los gritos y rugidos.
No podía creer que esa tonta los hubiese seguido en secreto todo este tiempo.
Drakkar se quedó cargando a su hembra y caminando lentamente hacia el sitio seguro, lo que pasara con los demás, lo tenía sin cuidado.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...