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El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 525

NARRADORA

En ausencia de Verak, que no había aparecido en toda la noche, las mujeres saldrían con Lyra custodiadas por un grupo de machos, y el resto iría a cazar para comer y vender.

Drakkar estaba reacio a separarse de su hembra, pero lo pusieron como jefe del grupo de caza y Lyra lo convenció de que estaría bien.

Saliendo de la manada, Omar, el lobo experimentado, miró en dirección a la zona de lucha.

¿Cómo le habría ido a Verak? ¿Habrá muerto?

Temía revelar que él fue quien le dio la idea; no fuera a ser que el Alfa lo culpara por la muerte de Verak.

Además, había otra misión en su agenda.

Sus ojos gentiles de repente cambiaron a agudos, mirando a la espalda de Drakkar.

La curandera le había dicho que tenía una manera de curar las piernas enfermas de su cachorro, pero solo si Drakkar no regresaba.

Se internaron en la selva salvaje y Omar, estaba a punto de crear caos.

*****

Mientras tanto, Verak había dormido toda la noche a pierna suelta en una choza de guerreros, mucho más cómodo que pernoctar sobre la hierba y bajo la luna.

Salió a escondidas para espiar a su gente, en el lugar donde los dejó.

Planificaba esconderse, causar incertidumbres, para luego aparecer como el héroe que los salvaba, rescatar a Lyra.

Culparía a Nana por traicionarlos y quedarse con su mate más poderoso, que además estuvo a punto de asesinarlo.

Cuando regresara a la manada, acusaría a la vieja bruja de instruir a Nana, convencería a su padre de que Lyra podía convertirse en la nueva curandera y su compañera.

Obvio, Drakkar sería quitado del medio por Nerón. Ese había sido el trato con el hijo del Alfa.

Incluso, hasta les daría tiempo de “robar” sal de esa manada antes de fugarse.

Toda esa película de acción y rescate de la heroína estaba en la mente ilusa de Verak, pero cuando espió el claro donde había dejado a su gente, se asombró de no encontrar a nadie.

Las puertas del nivel superior se abrieron y los guerreros guiados por Drakkar se marchaban hacia el bosque.

¡¿Cómo habían podido acceder a la parte central sin él?!

Verak rechinó los dientes, a punto de ver en rojo.

No solo no se veían preocupados por su ausencia, sino bien entusiasmados por ir a cazar con ese idiota.

Se obligó a pensar con mente fría, quizás esta era su oportunidad.

Se escabulló, camuflando su olor con hojas amargas y lodo, y les siguió el rastro por la jungla.

*****

A unos metros de distancia, dentro de la cómoda carpa, Nana abrió los ojos a su pesadilla.

Su loba lloraba en su interior y ella se incorporó lentamente, sintiendo el dolor agudo de los desgarros.

—Verak… —dijo entre dientes, con el amor, transformándose en un profundo odio.

Le había perdonado todo, pero esto era demasiado, incluso para un alma enamorada.

Creyó que había pensado su nombre, pero en realidad su boca lo susurró.

—¿Así que continúas llamando a ese idiota?

La voz áspera y salvaje del Alfa entró en la habitación.

Nana se pegó al respaldo, recogiendo las piernas, a pesar del dolor, sollozando con miedo.

Solo era un Omega con el celo azotando su débil cuerpo.

—Yo no llamé a nadie… perdóname… déjame ir, por favor…

—¿¡Para que vayas de regreso con tu amante!? ¡Parece que no tuviste suficiente castigo!

Nana se llenó de pánico al verlo quitarse la falda de cuero, desnudándose, excitado, caminando feroz hacia ella.

—¡Te voy a enseñar a respetar a tu mate!

Nerón había descubierto el morboso placer de someter el cuerpo de su hembra, de tenerla temblando y gimiendo bajo él.

Su lascivia y retorcidos fetiches no lo dejaron ver que estaba transformando a una dócil criatura en una serpiente venenosa que, en solo un descuido, lo iba a morder hasta la muerte.

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