NARRADORA
Nyx se sentía algo cohibida con el entusiasmo de la princesa Amber.
Ni siquiera la conocía, pero parloteaba sin cesar con ella sobre cosas de su reino y de su familia.
Los ojos azules de la hechicera miraron hacia el hombre serio detrás de la pelirroja animada.
El tal Vincent apenas y dijo unas palabras de presentación. Tan hermético como esa magia poderosa que poseía, a pesar de ser un Beta de Hombre Lobo.
En realidad, Nyx estaba más en su terreno con personas como él.
Quizás porque su primer maestro fue su padre y más callado que Silas había que mandarlo a fabricar.
Pero a Nyx siempre le encantó cómo su padre solo tenía las más bellas palabras para su madre.
—¿Por qué peleaste con esta bestia? —le preguntó con curiosidad a Amber cuando salieron al claro donde el olor a carne chamuscada asfixiaba el ambiente.
—Porque nos atacó de repente y con intenciones asesinas —Vincent le explicó.
—Es una Drakmor hembra, no son nativos de este territorio, pero cruzan desde el Continente de los Hombres Bestias —agregó, apretando la cintura de Amber.
La pegó a su lado, diciéndole en la mente que calmara un poco su felicidad.
Amber estaba siendo demasiado efusiva, lo único que le faltaba era gritarle: “¡por favor, cuida a mi hermano cuando se quede viudo!”
Todos en la familia habían estado demasiado preocupados por el distanciamiento del príncipe y su salud mental, pero la idea era ayudarlo, no espantar a la mujer que podía sacarlo del abismo.
—¿Son criaturas malas? —Nyx continuó su interrogatorio, pensando en la madre que había salvado con su cachorra.
—No necesariamente, sí son… agresivos, pero actualmente hay un pacto con el Alfa de los Drakmor —Amber frunció un poco el entrecejo al pensar en Ignacio.
Ignacio era el Drakmor macho que Aidan salvó cuando cachorro y luego se convirtió en el Alfa de esos sanguinarios depredadores.
Se había apegado a Aidan como si fuese su propio padre.
Incluso cuando encontró familia propia, Ignacio dejó su montaña y se los llevó a perseguir al príncipe en sus aventuras.
Lamentablemente, eso también le costó al Drakmor la pérdida de su compañera; solo sobrevivieron sus dos hijos.
Desde esos años oscuros su relación con Aidan se había distanciado. Ignacio ya no era el mismo que los trataba como su gente.
Cada vez más se temían que los Drakmor volverían a ser enemigos de los Hombres Lobos.
—Yo… encontré a otra de esas cosas en este bosque —Nyx les dijo llena de contradicción.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...