NYX
—Claro, no veo por qué no —le di una sonrisa seca, viendo su mirada iluminarse.
Ay Diosa, qué perra era… mejor no hacerlo…
Pero cuando el Alfa se alejó hacia un escenario en el medio de la plaza, mis ojos lo siguieron y se cruzaron con los de Aidan.
Me estaba mirando fijamente en la distancia y sé muy bien que seguro me escuchó.
Yo fui quien desvió la mirada esta vez, caminando hacia donde Amber me hacía señas para sentarnos.
Escuchaba su plática, la escena animada de lo que estaba por ocurrir, pero mis sentidos siempre se escapan hacia él… Por todos los cielos, me estoy obsesionando con Aidan.
—¡Comencemos la Ceremonia para agradecer por nuestra fuerza! —el llamado Druida se paró al lado de Aidan y comenzó a elevar unas plegarias a la Diosa.
Al menos ellos tenían la misma deidad que nosotros, así que también miré a la luna preguntándome: ¿cuándo diantres encontraría las pistas para regresarme a mi hogar?
—¡Ahora que comience el Valhall! —gritó después de un tiempo y todos se entusiasmaron.
—¿Qué es el Valhall? —me incliné hacia el lado para preguntarle a Amber.
—Son enfrentamientos para probar la fuerza del clan —me explicó más o menos de qué se trataba y básicamente eran desafíos de poder.
—¿Quieres participar? —me preguntó de repente—. También puedes desafiar a tu macho favorito…
Me sonrojé ante sus indirectas bien directas.
Parece que mi interés por su hermano no era tan secreto como yo creía.
—Claro, ¿por qué no? —le dije, pero no estaba pensando en luchar con ese témpano de hielo.
La verdad es que había una persona en particular que me había llamado mucho la atención.
—¡Nyx quiere luchar! —gritó en medio de la algarabía.
—Amber —le dije entre dientes al ver todos los ojos moviéndose en nuestra dirección, y mi mano y todo alzada por ella.
No sabía si reír o llorar. Era como una versión en loba de Victoria.
—¡Quiero ver cómo lucha la forastera!
—¡Pasa a la arena, ve, ve!
—Es delgada, ¿a quién crees que desafiará?
—La van a hacer papilla…
Todo tipo de suposiciones se tejían alrededor y hasta apuestas.
La mayoría me subestimaba y torcí la boca un poco divertida.
—Menciona, querida invitada, el nombre de la persona que vas a desafiar —la voz vibrante del Druida me preguntó desde el escenario.
Miré en su dirección y a su lado Aidan me observaba, incluso lo vi dar un paso adelante.
¿De veras pensaba que lo elegiría? Pft “Esta vez no te daré la oportunidad de rechazarme, heladito de vainilla”
Sin dejarlo de mirar, mencioné a mi contrincante.
Miré de nuevo a Amber y bufé divertida al verla llevarse dos dedos a los ojos y luego señalarme, en plan “te estoy vigilando”.
Parecía una chiquilla, se notaba lo mimada y amada que era por su gente.
—Que conste, que solo me interesa ver de qué se trata tu poder —le dije al Beta cuando estuvo a unos metros de mí.
—Ni falta hace que lo aclares —me dijo simple y directo.
Lo dicho, otro del equipo de mi padre.
—¿Cuáles son las reglas?
—Gana quien primero ponga una daga o las fauces en el cuello del otro —me miró fijamente.
—No pienses que te voy a subestimar, puedo sentir tu poder y no es algo con qué jugar.
Lo afilado de sus sentidos me asombró, agradecía su respeto y luego sus ojos negros vagaron a mi espalda.
Sabía que observaba a Aidan y quizás hasta se comunicaban.
—¡Que comience el primer combate! ¡Preparados! —el Druida anunció y me concentré en la pelea.
—¡YA!
Con el rugido de arranque vi el cuerpo musculoso del Beta convertirse en un lobo medianoche, rasgando la ropa y sacando su aura de golpe.
Joder, que venía muy en serio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...