AIDAN
El botón negro de su nariz acarició la suave piel, su mejilla, lamió sus labios con lentitud, deseando hacerlo con cada centímetro de su cuerpo.
El aura salvaje salió a envolverla, sus feromonas la llamaban, la reclamaban y solo nos detenía una razón demasiado poderosa, que aún pesaba en nuestra consciencia.
Vlad olfateó profundamente en el hueco de su cuello, invitándola a tocarlo.
Gruñendo de felicidad cuando las manitos se perdieron en su pelaje y la tuvo abrazándolo, pegándose a su ancho poderoso.
“Pequeña, sé muy bien que puedes escucharme” le habló en su mente.
Nyx se estremeció con rigidez, escondida entre su pelaje.
“Nyx, mi vínculo con Isabella no existe más. Tu alma me llama, nena, y yo… te deseo también, muero por marcarte como mía… pero ella..."
“Yo entiendo”
Sus brazos se cerraron más fuerte alrededor de Vlad.
“Yo tampoco lo quiero así, no de esa manera…”
Vlad cerró los ojos, restregándose con suavidad, olfateando su cabello.
Las palabras sobraban cuando nuestras almas estaban en sincronía, diciéndonos todo, sin ocultar nada y con la Diosa como testigo.
“Saca a esa hermosa loba que convocas, yo también quiero jugar contigo”.
Le gruñó ronco en la mente, dándole empujoncitos con el morro para que Nyx se transformara.
“Espera…” le ordenó cuando vio que fue directo a invocar magia.
“No así, bebé, desvístete primero.”
Nyx tragó, pero no se resistió.
Comenzó a desnudarse por completo, bajando ese vestido que le habíamos destrozado en varias partes.
La gruesa polla salía enrojecida y fiera al ver la blanca piel, las curvas deliciosas, los duros pezones y esa rayita provocadora con sabor a mermelada.
Nyx luchaba por no taparse, se notaba nerviosa, ahí de pie, mientras mi lobo pervertido se la comía con los ojos.
Vlad pasó la lengua por los caninos, dio un paso adelante y se contuvo a pura fuerza de voluntad.
“Gírate y transfórmate de espaldas a mí” siguió empujándola.
Ella lo hizo, se volteó mostrando esa delicada espalda y la estrecha cintura perfecta para mis manos.
Vlad se quedó fijo en las dos nalgas, y cuando ella volvió a invocar la oscura niebla…
“Oh no, nena, estoy seguro de que puedes hacerlo mejor que ese truquito”
La provocó descaradamente. Joder con mi parte animal, no sabía cuál de los dos era más calentón, si Vlad o Theo.
Un gruñido vibrante salió de su garganta al verla inclinarse, para ponerse en cuatro sobre la hierba, con las piernas abiertas y mostrándole todo, como una verdadera mujer de su raza.
“Nyx… mi hembra…” una cuerda llamada cordura se quebró en la mente de mi Alfa.
“¡Espera, Vlad!” intenté detenerlo porque sus pensamientos estaban llenos de peligro.
Saltó hacia su espalda, subiendo sobre su cuerpo, dominándola contra el césped y lamiendo su nuca con gruñidos desesperados.
Las nalgas empinadas de Nyx quedaron justo bajo la polla reventando en deseos, solo por ella.
“Eres mía… no puedo perderte a ti también… no quiero dejarte ir…”
La presionaba, moviendo sus caderas hacia el suave trasero, muriendo por montarla y llenarla.
Nunca habíamos tenido descendencia, había sido difícil con Bella; el celo de Vlad vibraba en sus venas y el impulso de anudar a su compañera.
Sus fauces comenzaron a mordisquear su nuca, a lamer la delicada columna vertebral, aspirando el aroma dulce de la tentación.
“Transformarte en loba, ¡nena, hazlo ya!” le rugí a Nyx mientras intentaba controlarlo y sacarlo de esa obsesión en su mente.
"Aidan..." Ella murmuraba mi nombre entre gemidos, dejándose llevar por el llamado al apareamiento.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...